En medio del silencio cósmico, un cometa parece haber comenzado a “hablar”. El 12P/Pons-Brooks, conocido por sus explosiones impredecibles y su brillo repentino, acaba de sorprender a los astrónomos chinos con una señal que desafía lo esperado. Las ondas detectadas podrían ofrecer una nueva ventana al corazón de uno de los objetos más enigmáticos del Sistema Solar.
El cometa que empezó a emitir señales
Los investigadores del Observatorio Astronómico de Shanghái, perteneciente a la Academia China de Ciencias (CAS), registraron por primera vez emisiones similares a ondas de radio procedentes del cometa 12P/Pons-Brooks. Utilizaron el avanzado telescopio Tinnma, especializado en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas.
Según explicaron en la revista Astronomy & Astrophysics, las señales detectadas no son habituales en este tipo de cuerpos celestes. Los científicos creen que podrían ser producto de procesos eléctricos o magnéticos internos, lo que sugiere que el cometa es más dinámico y complejo de lo que se pensaba.
El equipo señaló que estas ondas “de naturaleza poco común” podrían estar relacionadas con la liberación de gases y polvo durante las erupciones del cometa. También se detectó vapor de agua y amoníaco, una combinación que confirma que la actividad proviene del núcleo mismo. Este detalle es clave para entender cómo la radiación solar activa las violentas reacciones internas que transforman el aspecto del cometa ante nuestros ojos.
Un cometa impredecible y explosivo
El 12P/Pons-Brooks forma parte de la familia de los cometas de Halley, que completan su órbita solar cada 70 años aproximadamente. Desde su descubrimiento en el siglo XIX, este astro se ha destacado por sus estallidos de brillo y sus súbitas liberaciones de gas y polvo, un fenómeno que la NASA describe como “explosiones criovolcánicas”.
Estos estallidos se producen cuando los hielos internos del cometa, al acercarse al Sol, se calientan y pasan directamente de sólido a gas. En cuestión de minutos, una erupción puede liberar enormes cantidades de materia, alterando su forma y luminosidad.
En el caso del Pons-Brooks, su composición rica en amoníaco y compuestos volátiles lo convierte en un objeto extremadamente sensible a los cambios térmicos. Por eso, su comportamiento resulta tan impredecible y, a la vez, tan fascinante para los astrónomos que lo observan.

Lo que las ondas podrían revelar
El descubrimiento de emisiones electromagnéticas convierte a este cometa en una especie de laboratorio natural en movimiento. Las ondas detectadas podrían deberse a interacciones entre partículas cargadas, campos magnéticos y moléculas gaseosas dentro de su entorno. Hasta ahora, fenómenos similares solo se habían documentado en casos excepcionales.
El profesor Li Hui, integrante del equipo de investigación, explicó que el hallazgo “abre la posibilidad de refinar los modelos que explican cómo los cometas liberan energía y materia durante su trayecto por el Sistema Solar”.
Actualmente, los científicos chinos colaboran con observatorios de Europa y Estados Unidos para verificar si esta emisión se repite en otros cometas, lo que permitiría confirmar si se trata de un fenómeno aislado o de un patrón desconocido.
De confirmarse, el 12P/Pons-Brooks podría convertirse en uno de los pocos cometas con actividad electromagnética detectable, algo que cambiaría nuestra comprensión sobre su estructura interna y su rol en el equilibrio energético del espacio interplanetario.
Un nuevo capítulo en la historia de los cometas
Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre un astro en particular: podría arrojar luz sobre el origen del agua y los compuestos orgánicos en la Tierra, ya que muchos científicos creen que estos elementos llegaron a nuestro planeta transportados por cometas.
Cada señal captada del 12P/Pons-Brooks es una pieza de ese rompecabezas cósmico.
Así, entre destellos, explosiones y ondas invisibles, este cometa confirma que aún guarda secretos que la ciencia recién comienza a descifrar. Y quizás, en su próxima visita dentro de setenta años, traiga nuevas respuestas… o nuevas preguntas.
[Fuente: La Razón]