Los insectos suelen pasar desapercibidos, pero su papel en la naturaleza es mucho más importante de lo que imaginamos. Desde alimentar a otras especies hasta mantener limpios los ecosistemas, estos pequeños organismos participan en procesos fundamentales para el equilibrio ambiental.
Ahora, una investigación internacional liderada por el Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido (UKCEH) y la Universidad de Binghamton, en Estados Unidos, advierte que su desaparición podría provocar consecuencias mucho más graves de lo previsto.
El estudio, publicado el 30 de septiembre de 2026 en la revista Nature Reviews Biodiversity, analizó cerca de 300 investigaciones realizadas durante los últimos 75 años y reveló hasta qué punto la vida silvestre depende de los insectos.
Casi tres cuartas partes de las especies estudiadas dependen de los invertebrados como alimento
Uno de los descubrimientos más importantes fue que aproximadamente tres cuartas partes de las especies de vertebrados terrestres y de agua dulce con datos disponibles consumen invertebrados, principalmente insectos.
Además, más de dos quintas partes se alimentan exclusivamente de estos organismos.
Entre los animales que dependen de ellos se encuentran aves, anfibios, reptiles, peces y numerosos mamíferos.
Pero su importancia no termina en la alimentación. Muchas especies también necesitan las plantas que existen gracias a la polinización realizada por insectos, lo que genera una compleja red de relaciones ecológicas.

Los insectos también construyen refugios y protegen a otros animales
La investigación identificó funciones sorprendentes que van mucho más allá de servir como alimento.
Los termiteros y hormigueros, por ejemplo, pueden convertirse en refugios para otras especies, proporcionando protección frente a depredadores y lugares adecuados para reproducirse.
Algunas ranas venenosas obtienen sustancias tóxicas de las hormigas y escarabajos que consumen, utilizándolas como defensa química. Otros insectos contribuyen a mantener limpios los ecosistemas mediante la descomposición de materia orgánica y excrementos.
Los escarabajos estercoleros desempeñan un papel especialmente importante al retirar residuos que podrían favorecer la proliferación de determinados parásitos.
Algunos animales incluso utilizan insectos como medicina
Entre los comportamientos más sorprendentes documentados por los investigadores aparece el uso de insectos para el cuidado corporal.
Se ha observado que algunos chimpancés aplican insectos sobre heridas abiertas, aunque todavía se investiga si esta conducta ofrece beneficios médicos.
Diversas aves y otros animales también utilizan hormigas durante el acicalamiento, un comportamiento que podría estar relacionado con el control de parásitos.
Estas interacciones muestran que los insectos participan en relaciones ecológicas complejas que todavía no se comprenden completamente.
Por qué la pérdida de insectos podría afectar a todo el planeta
Los investigadores advierten que una disminución generalizada de sus poblaciones podría alterar numerosas cadenas alimentarias y procesos ecológicos esenciales.
La pérdida de insectos no solo reduciría el alimento disponible para otros animales, sino que también podría afectar la polinización, la dispersión de semillas, la eliminación de residuos y diferentes mecanismos de protección natural.
Rob Cooke, investigador del UKCEH y uno de los autores principales, señaló que muchas de estas funciones suelen pasar desapercibidas cuando se evalúa la importancia de los insectos para la biodiversidad.
Aunque el estudio no calcula cuántas especies desaparecerían como consecuencia de su declive, demuestra que los efectos potenciales van mucho más allá de los propios insectos.
La conclusión es clara: proteger a estos pequeños organismos también significa conservar las complejas relaciones que permiten el funcionamiento de los ecosistemas y la supervivencia de numerosas especies silvestres.