Más allá de ejércitos y amenazas, existe un pacto que desde hace más de medio siglo actúa como un freno a la catástrofe nuclear. El Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) es la red diplomática que protege al planeta de un escenario devastador. Con 191 países firmantes, representa el mayor consenso global para mantener a raya el poder atómico.
Qué es el TNP y cómo actúa

El Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, vigente desde 1970, establece un compromiso entre Estados con armas nucleares y aquellos que no las poseen. Los primeros —Rusia, EE.UU., China, Francia y Reino Unido— se comprometen a no transferir tecnología ni fomentar su expansión. Los segundos renuncian a fabricarlas o adquirirlas.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se encarga de vigilar que estos compromisos se cumplan, evitando que la energía nuclear con fines civiles sea desviada hacia la fabricación de armas.
Un acuerdo nacido en tiempos de tensión extrema

El TNP surgió en plena Guerra Fría, cuando las dos grandes potencias, EE.UU. y la URSS, entendieron que un enfrentamiento nuclear significaría la destrucción mutua asegurada. Sorprendentemente, incluso en ese clima de rivalidad, lograron sentarse a negociar un acuerdo que hoy sigue vigente.
Quiénes tienen armas nucleares hoy
En 2024, nueve países poseen armas nucleares, según Statista. Rusia encabeza la lista con 4.580 ojivas, seguida por Estados Unidos (4.044), China (500), Francia (290), Reino Unido (225), India (172), Pakistán (170), Israel (90) y Corea del Norte (50).
Solo los cinco primeros son considerados Estados con armas nucleares legales dentro del TNP. Los otros cuatro nunca se unieron o se retiraron del tratado, manteniéndose por fuera del control del pacto global.