El Hotel Greenbrier, lugar emblemático de Virginia occidental que supo ser sede del refugio o bunker nuclear del Congreso, está a la venta al mejor postor. ¿La razón? El gobernador de Virginia occidental Jim Justice no pagó el préstamo.
El mundo se enteró de que el Greenbrier estaba a la venta después de que la gente que quería cobrar el préstamo publicó un aviso legal en el West Virginia Daily News. El aviso decía que quien quiera el complejo del hotel y su terreno lo comprará en el estado en que se encuentra, que deberá pagar la sustancial deuda impositiva, y necesitará pagar en efectivo el día de la venta.
“El abajo firmante Fideicomiso Sustituto venderá la propiedad que se describe en el Acta de Fideicomiso en una subasta pública el 27 de agosto de 2024 a las 2 p.m. al mejor postor, en la puerta del frente del Tribunal del mencionado Condado de Greenbrier, en Lewisburg, Virginia occidental”, leía el aviso.
Justice, que se postula en campaña para el Senado, culpó a los demócratas por el préstamo impago. Justice compró el Greenbrier en 2009 después de que el hotel cayera en bancarrota, y desde entonces ha sido un dolor de cabeza. JPMorgan Chase le prestó a Justice U$ 142 millones para la propiedad en 2014. Según declaraciones del gobernador, los dos partidos han estado negociando una reducción de deuda desde 2021.
JPMorgan le vendió la deuda a Beltway Capital en julio. Los nuevos propietarios reclamaron el pago del préstamo de inmediato.
Las declaraciones del gobernador
“OTRO PUNTAPIÉ POLÍTICO DE LA MAQUINARIA DEMÓCRATA”, anunciaba la declaración del gobernador, en mayúsculas. “En estos días, los vínculos de Jamie Dimon CEO de JPMorgan con el partido demócrata y su apoyo al gobierno de Biden-Harris y el continuo control del Senado por parte de los demócratas, están bien documentados. Este puntapié político es tan solo el último en una serie de ataques contra el gobernador Justice y sus negocios, con fines políticos”.
El Greenbrier es un ícono histórico, cuya vida está entretejida con la historia de los Estados Unidos. Sus aguas termales sulfurosas han sido el destino de quienes buscaban salud y relax desde fines de los 1700s. En la década de 1950 Washington excavó en el terreno un refugio bunker nuclear que el Congreso utilizaría en caso de una guerra nuclear a gran escala.
El refugio nuclear sigue estando allí y los turistas pueden recorrer sus angostos pasillos y ver las literas en que dormirían los senadores y congresistas si hubiese habido una guerra. Hay una falsa sala de Jardín de Rosas para conferencias de prensa, otra que serviría de cámara para el Senado, y bicicletas fijas con ceniceros.
Bethesda creó una copia del Greenbrier casi a escala 1 a 1 en su video juego Fallout 76, ubicado en una Virginia occidental post-apocalíptica. Antes del lanzamiento del juego Bethesda organizó un gran evento de prensa en el Greenbrier y una fiesta en el bunker.
Ahora, este ícono histórico está a la venta a pesar de todo lo que Justice hace para evitarlo. “Quiero ser claro en cuanto a que el Greenbrier no se venderá, y la familia Justice actuará en todo lo necesario para asegurar que no haya impacto adverso en su propiedad del Greenbrier o en las operaciones del Greenbrier y la capacidad del Greenbrier de seguir brindando servicio de primer nivel a sus huéspedes, algo que no se interrumpirá”, dijo en declaraciones Bob Wolford, abogado que representa a la familia Justice.