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Tecnología

La construcción del futuro tarda 30 minutos: este puente de hormigón salió directamente de una impresora 3D

Investigadores del MIT imprimieron un puente de 2,3 metros que soportó más de 900 kilogramos sin deformarse de manera apreciable. El verdadero avance está en un sistema matemático que adapta los diseños a las limitaciones de cada impresora y podría reducir hasta un 76% el material utilizado en futuras construcciones.
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La impresión 3D de hormigón promete construir estructuras rápidamente, sin moldes y utilizando material únicamente donde resulta necesario. Sin embargo, existe un problema: los diseños más eficientes creados por computadora suelen incluir curvas, ángulos y entramados que las impresoras de gran tamaño no pueden reproducir.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts desarrollaron un sistema que incorpora las limitaciones reales de estas máquinas desde el inicio del diseño. Para demostrarlo, fabricaron un puente de 2,3 metros de longitud que tardó aproximadamente 30 minutos en imprimirse y fue construido con un mortero disponible comercialmente.

Un puente de 400 kilogramos soportó más de 900

La estructura pesaba aproximadamente 900 libras, unos 408 kilogramos. Durante las pruebas, los investigadores distribuyeron sobre ella más de 2.000 libras de bloques de hormigón, equivalentes a unos 907 kilogramos.

El puente soportó así más del doble de su propio peso sin mostrar una flexión apreciable. Su comportamiento también coincidió estrechamente con las simulaciones realizadas antes de imprimirlo, lo que permitió comprobar que el nuevo método podía producir diseños físicamente construibles y estructuralmente fiables.

La construcción del futuro tarda 30 minutos: este puente de hormigón salió directamente de una impresora 3D
© China Xinhua Español – Youtube.

El avance no depende solamente de una mezcla más resistente. El equipo utilizó optimización topológica, una técnica que busca distribuir el material para conseguir la mayor resistencia posible con la menor cantidad de recursos.

El inconveniente es que los modelos matemáticamente ideales no suelen tener en cuenta el ancho de la boquilla, el radio de giro de la máquina o la necesidad de depositar el material siguiendo una trayectoria continua. El nuevo sistema introduce esas condiciones dentro del propio cálculo, en lugar de corregir manualmente el diseño después.

El software obtiene un diseño imprimible en dos minutos

Los investigadores trabajaron con operadores del centro tecnológico de Autodesk en Boston para identificar tres restricciones principales: el grosor mínimo de cada línea depositada, la capacidad de la boquilla para realizar giros cerrados y la obligación de imprimir siguiendo un recorrido continuo.

Estas condiciones fueron traducidas a un modelo de optimización de enteros mixtos. El programa puede generar un diseño completamente imprimible en unos dos minutos desde una computadora portátil. Los métodos anteriores podían necesitar días de correcciones y procesamiento posterior.

La rapidez quedó demostrada el mismo día de la fabricación. Cuando el equipo tuvo que reducir ligeramente las dimensiones del puente, volvió a ejecutar el programa y obtuvo una nueva versión lista para imprimir entre cinco y diez minutos después.

Una boquilla más fina podría ahorrar un 76% de material

Las pruebas revelaron algo inesperado: el puente estaba sobredimensionado no por las propiedades del hormigón, sino por las limitaciones de la impresora.

La máquina utilizada depositaba líneas de material de cuatro centímetros de ancho. Los cálculos mostraron que una impresora capaz de producir líneas de un centímetro podría reducir hasta un 76% el material empleado y continuar dentro de los márgenes de seguridad. Esto indica que mejorar el hardware podría permitir construcciones mucho más ligeras y disminuir las emisiones asociadas al uso de cemento.

La estructura también fue diseñada para que todas sus partes trabajaran a compresión, una condición que el hormigón soporta especialmente bien. Sin embargo, después de las pruebas, un trabajador levantó una esquina unos centímetros para limpiar debajo y el puente se fracturó. Ese movimiento generó esfuerzos de tracción para los que no había sido diseñado.

El próximo objetivo será integrar refuerzos de acero dentro del proceso de impresión. Resolver cómo introducir las barras mientras la máquina deposita las capas resulta complicado, pero será fundamental para construir puentes y edificios capaces de resistir cargas más variadas.

La tecnología todavía es experimental y el prototipo no está preparado para sustituir un puente convencional. Aun así, demuestra que una estructura resistente puede diseñarse en minutos, imprimirse en media hora y evitar moldes completos. En el futuro, esta combinación podría ser especialmente útil para fabricar infraestructuras temporales o reconstruir rápidamente zonas afectadas por desastres.

 

 

Fuente: Infobae.

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