El próximo gran campo de batalla de la inteligencia artificial podría no estar solo en los chatbots, sino en el bolsillo. Mientras OpenAI trabaja con Jony Ive en un dispositivo propio y varias compañías intentan imaginar qué viene después del smartphone, un nuevo reporte puso a Elon Musk en el centro de esa carrera: SpaceX habría mostrado a inversores un prototipo de dispositivo con IA, parecido a un móvil, antes de su salida a bolsa.
La información fue publicada por The Wall Street Journal y recogida por Reuters. Según ese reporte, el prototipo tendría un diseño más delgado que un iPhone, usaría un sistema operativo propio, incorporaría tecnología de xAI y funcionaría con chips Snapdragon de Qualcomm. También se trataría de un proyecto en fase temprana, sin garantía de que llegue a producción comercial.
La respuesta de Musk fue inmediata. El empresario calificó el reporte como “utterly false”, es decir, “completamente falso”, en una publicación en X. No dio más explicaciones, pero su desmentida obliga a leer la historia con cautela: por ahora, no hay confirmación oficial de SpaceX, xAI o Qualcomm sobre un dispositivo de este tipo
Utterly false
— Elon Musk (@elonmusk) July 1, 2026
Un móvil con IA, Starlink y Grok sería una jugada muy Musk
Aunque Musk niegue el reporte, la idea no aparece en el vacío. Durante años criticó el control de Apple y Google sobre las tiendas de aplicaciones, especialmente las comisiones y las reglas de distribución. También ha hablado en distintas ocasiones de construir una “everything app”, una plataforma capaz de concentrar pagos, mensajes, contenido, servicios y ahora inteligencia artificial.
Un dispositivo propio encajaría en esa visión: no depender de iOS ni Android, integrar Grok como asistente nativo, conectar con Starlink y llevar el ecosistema de Musk más allá de X, Tesla, SpaceX y xAI. En teoría, sería una forma de controlar hardware, conectividad, software e inteligencia artificial en una sola experiencia.
Pero del concepto al producto hay un abismo. Competir contra el iPhone no significa solo fabricar un teléfono delgado. Hace falta una cadena de suministro global, acuerdos con operadoras, soporte técnico, aplicaciones, seguridad, privacidad, baterías, cámaras, actualizaciones y una razón muy fuerte para que millones de usuarios abandonen sus dispositivos actuales.
Además, el mercado ya dejó varios cadáveres en el camino. Los primeros gadgets de IA que prometían reemplazar al móvil tuvieron recepciones muy frías, precisamente porque el smartphone sigue siendo difícil de superar: tiene pantalla, apps, cámara, pagos, mensajería, mapas y una década larga de hábitos construidos alrededor.
OpenAI también quiere imaginar el dispositivo después del móvil
La supuesta apuesta de SpaceX llega mientras OpenAI avanza en su propio camino hacia el hardware. En 2025, la compañía anunció que el equipo de io Products, Inc., la startup fundada por Jony Ive y otros exdiseñadores de Apple, se integró oficialmente a OpenAI para trabajar en una nueva familia de dispositivos de inteligencia artificial. OpenAI aclaró que LoveFrom, el estudio de Ive, se mantiene independiente, pero asume responsabilidades creativas y de diseño.
A diferencia del supuesto dispositivo de SpaceX, OpenAI sí confirmó públicamente esa alianza. Lo que todavía no está claro es qué forma tendrá su primer producto. La empresa ha evitado describirlo como un smartphone tradicional y distintas informaciones apuntan a un dispositivo más ambiental, portátil o centrado en la interacción con IA.
We are not developing a phone
— Elon Musk (@elonmusk) February 5, 2026
Ese es el verdadero trasfondo de esta historia. La industria tecnológica está tanteando una pregunta enorme: si la IA se vuelve el centro de nuestra vida digital, ¿seguiremos usando teléfonos como hasta ahora o aparecerá una nueva categoría de dispositivos?
Musk, OpenAI, Apple, Google y otras compañías parecen estar dando vueltas alrededor de la misma idea. El móvil no va a desaparecer de un día para otro, pero su papel podría cambiar si la IA deja de ser una app más y se convierte en la interfaz principal.
Por ahora, el “iPhone de Elon Musk” sigue siendo un rumor negado por su protagonista. Pero el simple hecho de que parezca plausible dice mucho sobre el momento tecnológico actual: todos buscan el próximo dispositivo que convierta a la inteligencia artificial en algo más que una ventana de chat.