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Ciencia

En Saqqara encontraron la tumba de un alto funcionario egipcio con su puerta falsa intacta en el lugar original: sus títulos revelan que guardaba los secretos de los decretos reales

Casi 4500 años después de su construcción, la puerta falsa de la capilla funeraria de Sekhentiu-Ptah sigue exactamente donde la dejaron sus constructores. Frente a ella, los arqueólogos encontraron algo todavía más inusual: el juego completo de objetos rituales de alabastro que se usaban en las ceremonias funerarias, también en su posición original, sin que nadie los hubiera movido ni saqueado en más de cuatro milenios
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El hallazgo fue anunciado por una misión arqueológica egipcia que trabaja en la necrópolis de los Bubastion, dentro de la zona arqueológica de Saqqara, durante su primera temporada de excavaciones en un sector ubicado al oeste del área conocida. Según reportó Archaeology News Online Magazine, las inscripciones jeroglíficas halladas en la puerta falsa y en los objetos rituales identifican al propietario de la tumba como Sekhentiu-Ptah, y detallan varios de los títulos que ostentó en vida: chambelán real, supervisor de todas las obras del rey, supervisor de documentos reales, guardián de los secretos de los decretos reales, sacerdote de la diosa Maat y supervisor de escribas.

Esa combinación de títulos ubica a Sekhentiu-Ptah muy cerca del corazón administrativo del Imperio Antiguo egipcio, la era de la construcción de las grandes pirámides. Supervisar las obras del rey y custodiar los decretos reales no eran cargos ceremoniales: implicaban participar directamente en la organización de los grandes proyectos constructivos y en la gestión documental del propio Estado faraónico. Los arqueólogos todavía no lograron identificar con precisión bajo qué faraón o dinastía sirvió, aunque la datación general de la tumba la ubica en el Imperio Antiguo, un período que se extiende aproximadamente entre el 2700 y el 2000 antes de nuestra era.

Una puerta que nunca se abrió, pero cumplía una función muy real

Puerta Falsa Saqqara
© Minimacrospace – Shutterstock

Las puertas falsas eran un elemento arquitectónico central en las capillas funerarias del Antiguo Egipto: no daban acceso a ninguna habitación ni estaban diseñadas para abrirse, pero cumplían una función simbólica que los propios egipcios consideraban esencial. Según explica el Museo Metropolitano de Arte, la creencia era que el espíritu del difunto podía presentarse ante los vivos a través de esa puerta simbólica, mientras familiares y sacerdotes depositaban ofrendas de alimentos frente a ella. Que la de Sekhentiu-Ptah se haya conservado en su ubicación original, sin desplazamientos ni reconstrucciones posteriores, es poco habitual en un sitio tan intensamente reutilizado a lo largo de la historia como Saqqara.

Frente a esa puerta, el equipo recuperó un conjunto completo de utensilios rituales tallados en alabastro: una mesa de ofrendas, un disco para ofrendas, una pila de purificación, una jarra y una palangana, todos con inscripciones jeroglíficas que repiten el nombre y los títulos del propietario. Mohamed Abdel Badi, director del Sector de Antigüedades Egipcias, remarcó que encontrar este conjunto completo en su disposición original dentro de la capilla es un hallazgo de particular relevancia, porque permite reconstruir con precisión cómo se organizaban físicamente los rituales funerarios en una tumba de este rango durante el Imperio Antiguo.

Un sistema de pozos que se siguió usando durante siglos

La tumba de Sekhentiu-Ptah no apareció sola: está conectada a un sistema interconectado de pozos funerarios que contenían múltiples enterramientos y una variada colección de objetos arqueológicos, incluidas más de cien figurillas ushabti. Ese tipo de hallazgo es habitual en Saqqara, uno de los cementerios más usados de todo el Egipto antiguo, y sugiere que el sector siguió recibiendo enterramientos durante etapas históricas posteriores a la construcción original de la tumba, con personas que reutilizaron el espacio durante generaciones.

Esa continuidad de uso es, en sí misma, un dato relevante para los arqueólogos: convierte al sector en un registro estratificado de distintas épocas de la historia funeraria egipcia, no solo en el hallazgo puntual de una tumba aislada del Imperio Antiguo.

Por qué este hallazgo importa más allá de la tumba en sí

Los títulos de Sekhentiu-Ptah abren una puerta de investigación que va más allá de su propia biografía. Un funcionario con responsabilidades sobre las obras del rey, los documentos oficiales, los decretos reales y los escribas estuvo, casi con certeza, involucrado en la organización de alguno de los grandes proyectos constructivos del Estado faraónico, posiblemente incluidas obras a la escala de las pirámides que definen a este período. Reconstruir su carrera podría aportar evidencia nueva sobre cómo funcionaba, en la práctica cotidiana, la maquinaria administrativa que hizo posible la era de las pirámides.

La misión egipcia continúa trabajando en el sector, y los propios responsables del proyecto anticipan que las próximas temporadas de excavación seguirán ampliando el mapa de esta zona de la necrópolis de los Bubastion, todavía lejos de estar completamente explorada.

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