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Ciencia

La NASA lanzó un telescopio que rastreará el universo 1.000 veces más rápido que Hubble y enviará 1,4 terabytes de datos cada día. Sus primeras imágenes llegarán en 2027 y podrían revelar 100.000 planetas que jamás habíamos visto

El Nancy Grace Roman ya viaja hacia un punto situado a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra. No reemplazará a Hubble ni al James Webb: será el gigantesco ojo panorámico encargado de encontrar los objetos extraños para que los otros telescopios puedan estudiarlos.
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La NASA acaba de poner en el espacio una cámara de 300 megapíxeles diseñada para convertir buena parte del universo en un enorme mapa público. El telescopio espacial Nancy Grace Roman despegó el 30 de agosto a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX y ya se dirige hacia L2, el mismo vecindario gravitatorio donde opera el James Webb.

El observatorio tardará unos tres meses en recorrer los 1,6 millones de kilómetros que lo separan de su órbita definitiva. Después comenzará la puesta en servicio de sus instrumentos. Si las pruebas avanzan según lo previsto, la NASA publicará sus primeras imágenes a comienzos de 2027.

Pero Roman no fue construido para mirar un único objeto durante horas. Su función será capturar el bosque cósmico entero sin perder de vista los árboles.

Una fotografía de Roman equivaldrá a cien imágenes de Hubble

La NASA lanzó un telescopio que rastreará el universo 1.000 veces más rápido que Hubble y enviará 1,4 terabytes de datos cada día. Sus primeras imágenes llegarán en 2027 y podrían revelar 100.000 planetas que jamás habíamos visto
© NASA.

Roman tiene un espejo principal de 2,4 metros, prácticamente del mismo tamaño que el de Hubble. La diferencia está detrás: su instrumento de campo amplio incorpora 18 detectores 4K y puede observar una región del cielo al menos cien veces mayor manteniendo una resolución infrarroja similar.

Eso significa que una sola exposición podrá reunir el equivalente a cien imágenes de Hubble. Según la NASA, durante sus primeros cinco años Roman fotografiará más de 50 veces la superficie celeste que Hubble cubrió en sus tres primeras décadas y podrá rastrear el universo hasta 1.000 veces más rápido.

El resultado será una avalancha difícil de imaginar. Roman transmitirá alrededor de 1,4 terabytes diarios, la mayor tasa de datos alcanzada hasta ahora por una misión astrofísica de la NASA. Durante sus cinco años de operaciones podría acumular unos 20 petabytes.

La agencia necesitará inteligencia artificial, aprendizaje automático y científicos ciudadanos para identificar anomalías dentro de semejante archivo. Todos los datos procesados serán públicos, de modo que algunos de sus mayores descubrimientos podrían llegar de investigadores que ni siquiera participaron en la misión.

Roman podría encontrar 100.000 planetas nuevos

La NASA lanzó un telescopio que rastreará el universo 1.000 veces más rápido que Hubble y enviará 1,4 terabytes de datos cada día. Sus primeras imágenes llegarán en 2027 y podrían revelar 100.000 planetas que jamás habíamos visto
© NASA.

Uno de sus principales objetivos será observar aproximadamente 200 millones de estrellas hacia el centro de la Vía Láctea. El telescopio buscará pequeñas caídas de brillo producidas cuando un planeta pasa delante de su estrella y eventos de microlente gravitacional, en los que la gravedad de un objeto aumenta temporalmente la luz de otro situado detrás.

La NASA calcula que esta combinación podría revelar alrededor de 100.000 exoplanetas, frente a los aproximadamente 6.300 confirmados hasta ahora. Entre ellos podrían aparecer mundos situados lejos de sus estrellas, planetas errantes que vagan completamente solos e incluso pequeños agujeros negros aislados.

Roman también transporta un coronógrafo experimental que bloqueará la luz de determinadas estrellas para fotografiar planetas gigantes situados a su alrededor. Sus espejos deformables corregirán vibraciones y alteraciones ópticas en tiempo real.

No está preparado para encontrar vida ni fotografiar otra Tierra. Sin embargo, demostrará tecnologías fundamentales para el futuro Observatorio de Mundos Habitables, una misión concebida para estudiar planetas semejantes al nuestro y buscar señales químicas en sus atmósferas.

El telescopio que les dirá a Webb y Hubble dónde mirar

La misión también observará miles de supernovas y medirá cómo la gravedad de galaxias y cúmulos deforma la luz que llega desde objetos más lejanos. Con esas distorsiones construirá mapas tridimensionales de la materia oscura y rastreará cómo cambió la expansión del universo.

Roman podrá comprobar si la energía oscura se ha mantenido constante o si evolucionó durante miles de millones de años. Una diferencia respecto de los modelos actuales podría indicar que nuestra explicación de la gravedad está incompleta.

Ahí estará su verdadera relación con Hubble y Webb. Roman encontrará objetos extraños recorriendo enormes extensiones del cielo; los otros observatorios podrán apuntar después hacia ellos para estudiarlos con mayor profundidad.

La NASA no ha lanzado simplemente otro telescopio. Ha enviado un explorador que marcará sobre el mapa cósmico las coordenadas de aquello que todavía no sabemos que existe.

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