¬ŅPor qu√© un viol√≠n de la m√≠tica marca Stradivarius es tan caro? Obviamente, tiene sentido que un viol√≠n de 1794 tenga valor por su antig√ľedad, pero ¬Ņhay algo m√°s? El violinista Jon Landes pone a prueba el sonido de violines de varios precios. ¬ŅEres capaz de distinguirlos?

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La comparativa de Landes comienza con un humilde violín de 62 dólares comprado en Amazon. Le siguen los siguientes modelos:

  • Viol√≠n Vincenzo Panormo de 1794 (130.000 d√≥lares)
  • Viol√≥n Giuseppe Scarpella de 1866 (185.000 d√≥lares)
  • Viol√≠n Carlos Antonio Testore de 1700 (285.000 d√≥lares)

Despu√©s de o√≠r el viol√≠n de 62 d√≥lares, el primer instrumento de √©poca parece ofrecer un sonido mucho m√°s limpio y potente, pero las diferencias se difuminan en los siguientes. Todos parecen sonar incre√≠blemente bien, pero ¬Ņpor qu√©?

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Los expertos en instrumentos de cuerda se han hecho esta misma pregunta durante siglos. ¬ŅPor qu√© un viol√≠n surgido del taller de artesanos tan m√≠ticos como Antonio Stradivari o Giuseppe Guarneri ‚Äúdel Gesu‚ÄĚ tienen ese sonido tan espectacular que los hace valer millones de d√≥lares?

Aparte del talento del propio fabricante, se dice que violines como los Stradivarius están confeccionados en un tipo de madera de pinos milenarios, tan densa, que conduce el sonido con una claridad que ninguna madera actual puede imitar. Otros citan los barnices especiales empleados para tratar esa madera (de fórmula secreta, por supuesto) y la calidad de las cuerdas confeccionadas en tripa de cordero en comparación con las cuerdas sintéticas actuales.

Un violín Stradivarius. Foto: Mark Ordonez / Flickr

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En realidad, la diferencia que hace tan especial a esos instrumentos est√° en otro muy lugar muy diferente... Las cabezas del int√©rprete y su p√ļblico.

En 2012, la experta en ac√ļstica Claudia Fritz y el fabricante de violines Joseph Curtin llevaron a cabo un experimento m√≠tico. Pidieron a 21 violinistas de diferentes edades que tocaran seis violines diferentes. Tres de ellos eran instrumentos reci√©n salidos de f√°brica. Los otros tres eran dos Stradivarius y un Guarneri valorados en millones de d√≥lares.

El test era doble ciego. Los int√©rpretes llevaban unas gafas que les imped√≠an reconocer los instrumentos por su aspecto. Los voluntarios que les ced√≠an los instrumentos tambi√©n lo hac√≠an a ciegas, y hasta adosaron difusores de perfume a los instrumentos con el fin de que los m√ļsicos no pudieran reconocerlos por el olor de la madera.

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El resultado de la prueba fue demodelor. Solo 8 de los 21 m√ļsicos eligieron un viol√≠n antiguo como favorito. El resto optaron por violines nuevos, y ninguno de ellos fue capaz de diferenciar si el viol√≠n era un Stradivarius pese a que se les dijo que al menos uno de los seis era obra del m√≠tico fabricante italiano.

En definitiva, que el mundo de los instrumentos tiene mucho en com√ļn con el del vino o el coleccionismo de antig√ľedades. La pr√≥xima vez que escuches un viol√≠n no tienes que sentirte culpable si no reconoces su procedencia. Tan solo disfruta de la m√ļsica como disfrutar√≠as de un buen vino aunque no sepas decir la uva o la cosecha. [v√≠a Rob Landes]