Vodafone acaba de confirmar oficialmente la compra del operador de cable español Ono por 7.200 millones de euros. Después de muchos rumores, la operación se conoció el pasado viernes, pero no de forma oficial. A través de un comunicado en su página del grupo, Vodafone confirma ahora todos los detalles.

Ono es el mayor operador de cable en España con una red propia que le da acceso a 7,2 millones de hogares. Según el consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao, "la demanda de productos de comunicación unificada se ha incrementado en los últimos años en España y esta operación acelerará nuestra posibilidad de ofrecerlos en España".

7,2 millones de hogares, ahora a tiro de Vodafone

Según Vodafone, el principal beneficio de la operación es hacerse con un negocio atractivo con el que a compañía británica no contaba en España.

La red de Ono alcanza a 7,2 millones de hogares en 13 Comunidades Autónomas, lo que al 42% del total de hogares en España. La operadora cuenta con 1,9 millones de clientes conectados a su red de cable, es decir, es el operador mejor posicionado en servicio de Internet a alta velocidad, de 100 y 200 megabits, algo en lo que Vodafone no tenía posicionamiento y con lo que podrá competir ahora con Telefónica y su oferta de fibra.

Vodafone centrará a partir de ahora su oferta de Fibra en las áreas donde Ono no tiene cobertura. Ono cuenta además con el servicio de televisión bajo demanda TiVo. Habrá que ver qué ocurre con este servicio, si Vodafone lo sigue manteniendo o no.

57% de cuota en Internet de alta velocidad

El resultado clave de la compra es la fuerza que Vodafone adquiere como operador de banda ancha fija y de líneas de alta velocidad. Vodafone pasa a estar en el 2º puesto en proveedores de banda ancha fija, solo por detrás de Telefónica. Y lo que es más importante: entre la oferta de cable de Ono y su oferta propia de fibra, pasará a tener el 57% de cuota en España en hogares con conexiones de alta velocidad.

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La compra de Ono, que cuenta con 2.500 empleados, se realizará en parte en efectivo y en parte comprando la deuda de la compañía, que a 31 de diciembre del año pasado era de 3.341 millones. Es decir, habrá un desembolso en efectivo de 3.859 millones de euros.

El precio de 7.200 millones de dólares supone además pagar 10,5 veces el beneficio de Ono en 2013, con un EBITDA de 686 millones de euros a finales del año pasado (o 7,5 veces el EBITDA de 2013, ajustado en costes y sinergias de inversión).

Vodafone explica que la compra le aportará sinergias de costes por valor de 240 millones de euros al año durante los próximos 4 años. También cree que las sinergias de ingresos podrían ascender a 1.000 millones de euros adicionales. La operación ha supuesto la suspensión de la operación de salida a Bolsa de Ono, que había sido aprobada justo el viernes pasado por sus accionistas. [vía Vodafone]