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Ciencia

Estar soltero puede convertirse en una etapa de crecimiento personal: un nuevo estudio explica qué marca la diferencia

La soltería suele estudiarse desde la soledad o la falta de pareja. Una nueva investigación propone mirar el fenómeno desde otro ángulo: las personas que perciben esta etapa como una oportunidad para vivir nuevas experiencias reportan mayor satisfacción, crecimiento personal y menos miedo a estar solas. Pero la clave no parece ser simplemente “estar soltero”.
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Durante décadas, buena parte de la investigación sobre relaciones se preguntó qué beneficios aporta tener pareja. Ahora, un nuevo trabajo plantea la pregunta contraria: ¿qué oportunidades psicológicas aparecen cuando no estamos dentro de una relación romántica?

La investigación, publicada el 6 de agosto en Personality and Social Psychology Bulletin, fue dirigida por Elina Moreno y Yuthika Girme junto con Anastasiia Burik y Sarah Stanton. Los científicos realizaron tres estudios prerregistrados con personas solteras para analizar lo que llaman “potencial de autoexpansión de la soltería”.

Dicho de una manera más sencilla: creer que estar sin pareja puede permitirnos descubrir intereses, aprender cosas, conocer personas o ampliar nuestra propia identidad.

Las personas que veían oportunidades en la soltería tendían a sentirse mejor

El primer experimento siguió a 130 personas durante 14 días, mientras que el segundo analizó semanalmente a otras 146. Los participantes informaban sobre sus experiencias, satisfacción con la vida, necesidades psicológicas y miedo a permanecer solteros.

El patrón fue bastante consistente.

Quienes consideraban que su soltería podía proporcionar oportunidades para crecer también reportaban más experiencias de autoexpansión, mayor satisfacción con su situación sentimental, mejor satisfacción de necesidades psicológicas y menos miedo a estar solteros. En algunos análisis también apareció una mayor satisfacción general con la vida.

Esto encaja con la llamada teoría de la autoexpansión, según la cual las personas desarrollamos nuestro sentido de identidad incorporando nuevas habilidades, conocimientos, perspectivas y experiencias. Tradicionalmente, esta teoría se había estudiado sobre todo dentro de las parejas. El nuevo trabajo muestra que una relación romántica no es la única vía posible para conseguirlo.

Estar soltero no significa necesariamente hacer todo solo

Aquí apareció uno de los resultados más interesantes.

En el segundo estudio, cuando los participantes describieron con quién realizaban aquellas experiencias nuevas, el 83% implicaba a otra persona.

Aproximadamente la mitad ocurrió con amigos, un 22% con familiares y solo alrededor del 18% se realizó en soledad. El resto involucraba conocidos, desconocidos o posibles intereses románticos.

La conclusión rompe con una asociación bastante común: aprovechar la soltería no significa aislarse.

Para muchas personas, disponer de mayor autonomía puede significar precisamente invertir más tiempo en amistades, familia, actividades sociales, viajes, deportes o nuevos aprendizajes.

Los investigadores intentaron comprobar si podían provocar ese efecto

El tercer estudio incluyó a 324 participantes y fue experimental.

A un grupo se le pidió imaginar actividades nuevas que su condición de soltero podría permitirle realizar en el futuro; al grupo de control se le pidió pensar en actividades rutinarias.

Los resultados fueron importantes precisamente porque pusieron un límite a las conclusiones.

La intervención no consiguió aumentar significativamente la creencia de que la soltería ofrece potencial de crecimiento, por lo que los investigadores no obtuvieron una demostración causal clara de su hipótesis. Sin embargo, quienes imaginaron experiencias novedosas sí reportaron posteriormente mayor sensación de autoexpansión y un estado de ánimo más positivo.

No significa que “estar soltero te haga más feliz”

Ese matiz es fundamental.

El estudio no concluye que las personas solteras sean necesariamente más felices que quienes tienen pareja, ni que alguien que desea profundamente una relación simplemente tenga que “cambiar su mentalidad”.

De hecho, las personas que estaban solteras contra su voluntad o deseaban fuertemente una relación comprometida tendían a percibir menos oportunidades de crecimiento en esta etapa.

La conclusión es mucho más interesante: una relación romántica no tiene el monopolio del crecimiento personal.

Para quienes atraviesan una etapa sin pareja, explorar nuevos intereses, fortalecer otros vínculos y exponerse a experiencias diferentes puede convertirse en otra manera de ampliar quiénes son. Y quizá la pregunta más útil no sea cuánto tiempo llevamos solteros, sino qué estamos haciendo con ese tiempo.

Fuente: Investigación y Desarrollo.

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