Ben GReenfield.
Imagen: YouTube.

Ben Greenfield es una figura de culto entre los fanĂĄticos del fitness, un gurĂș para ese tipo de nerds que se dedican a monitorear de manera meticulosa sus datos biomĂ©tricos para obtener toda la informaciĂłn posible de su salud. Tiene mĂĄs de 50.000 seguidores en Twitter, 60.000 seguidores en Facebook y 30.000 suscriptores en YouTube, y es posible que se haga aĂșn mĂĄs famoso por algo completamente distinto: inyectar su pene con cĂ©lulas madre con la esperanza de hacerlo mĂĄs grande.

“Quiero cuidar mi cuerpo de la mejor manera posible”, Greenfield comentĂł durante un seminario vĂ­a internet a inicios de mes, en el que dio una charla mientras caminaba en una cinta de correr. Parte de eso, segĂșn comentĂł, significa “divertirse con las herramientas que la ciencia nos ha dado para mejorar nuestros cuerpos”.

Greenfield es algo asĂ­ como un experimento humano viviente, dispuesto a probar casi cualquier cosa con tal de conseguir mĂĄs mĂșsculos y publicidad. Hasta ahora se ha sometido a inyecciones de plasma, inyecciones de cĂ©lulas madre e incluso a terapia de ondas de sonido, todo en busca de mejorar su cuerpo y su salud.

“Vivo mi vida como un N=1”, comentó a Gizmodo, haciendo referencia a los estudios de investigación con solo un sujeto.

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En noviembre pasado, Greenfield visitĂł U.S. Stem Cell, una clĂ­nica controversial en Florida, Estados Unidos, con la intenciĂłn de inyectar su pene con sus propias cĂ©lulas madre. Si te suena familiar el nombre de la clĂ­nica, es porque es la misma que el año pasado cegĂł accidentalmente a tres pacientes en un ensayo clĂ­nico de terapia de cĂ©lulas madre que no ha sido probada cientĂ­ficamente. En agosto de 2017, la AdministraciĂłn de alimentos y medicamentos (FDA) enviĂł a la clĂ­nica U.S. Stem Cell y a su directora cientĂ­fica, Kristin Comella (quien aparece en la conferencia web de Greenfield), una advertencia por “publicitar productos de cĂ©lulas madre sin el permiso de la FDA y por no seguir correctamente los parĂĄmetros de la prĂĄctica mĂ©dica, incluyendo algunos fallos que podrĂ­an poner en riesgo a sus pacientes”. SegĂșn la FDA, la clĂ­nica incluso intentĂł interferir con la investigaciĂłn de la FDA negĂĄndole el acceso a las instalaciones. (U.S. Stem Cell no ha respondido a nuestras solicitudes de comentarios.)

“Lo que querĂ­a era cambiar de bien a mejor, y tener un pene mĂĄs grande”, comentĂł a Gizmodo. “No los voy a engañar, esta es la razĂłn por la que hombres con disfunciĂłn erĂ©ctil harĂ­an algo así”.

En su conferencia, Greenfield y Comella explicaron cĂłmo funcionĂł el procedimiento mĂ©dico. US Stem Cell aislĂł cĂ©lulas madre de Greenfield de las cĂ©lulas de grasa de su cuerpo y despuĂ©s inyectĂł esas cĂ©lulas madre en la “carne del tejido” de su pene. “No sientes nada mĂĄs que algo de placer”, comentĂł en la conferencia.

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Varios estudios en etapas tempranas han demostrado que las cĂ©lulas madre tienen resultados prometedores al tratar la disfunciĂłn erĂ©ctil en los hombres. Un comunicado de prensa de US Stem Cell cita uno de esos estudios que se llevĂł a cabo en 2016, en el que se utilizaron cĂ©lulas madre derivadas de tejido adiposo para tratar a 17 hombres que sufrĂ­an de disfunciĂłn erĂ©ctil despuĂ©s de someterse a una prostatectomĂ­a radical por cĂĄncer de prĂłstata. Las cĂ©lulas madre fueron inyectadas en la base de sus penes y experimentaron pocos efectos secundarios. Ocho de los 17 hombres lograron tener erecciones nuevamente y relaciones sexuales. Sin embargo, lo que buscaba Greenfield era agrandar su miembro y no solucionar un problema mĂ©dico. Apenas existe poca evidencia de que este tratamiento podrĂ­a ayudar a pacientes con disfunciĂłn erĂ©ctil, y hay aĂșn menos evidencia de que podrĂ­a “mejorar” a un paciente sin este problema.

Kiki Sanford, fisiĂłloga molecular y anfitriona de “The Stem Cell Podcast”, comentĂł a Gizmodo que aunque el estudio citado por la clĂ­nica sugiere que las inyecciones podrĂ­an no ser dañinas, era un estudio demasiado pequeño como para poder indicar si el tratamiento realmente funciona, incluso en hombres con problemas de disfunciĂłn erĂ©ctil.

“No se puede decir que dado que un estudio ha logrado mejorar un tejido deficiente, hará lo mismo en un tejido sano y normal”, comentó Sanford. “El cuerpo no necesariamente funciona de esa manera”.

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TambiĂ©n dijo que incluso si el procedimiento es “seguro”, existe el riesgo de complicaciones como una infecciĂłn, todo esto por un procedimiento que tiene muy pocas posibilidades de funcionar.

No obstante, Greenfield dijo en su conferencia que el procedimiento lo había convertido en alguien “notablemente mejor cuando el pene está colgando”.

Tres o cuatro dĂ­as despuĂ©s del procedimiento mĂ©dico, segĂșn comenta, su pene “parecĂ­a como si hubiera crecido”. Asegura que sus erecciones tambiĂ©n eran mĂĄs grandes, su pene era mĂĄs duro y sus orgasmos eran mejores. Esos orgasmos reconoce que podrĂ­an ser un efecto placebo, pero los cambios anatĂłmicos en el tamaño “no se pueden negar”.

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Gizmodo preguntó a Greenfield si había medido sus cambios en el tamaño.

“No, no he usado una regla para medirlo”, dijo, explicando que el tamaño varĂ­a demasiado como para obtener una medida consistente. Pero cree que se ve mĂĄs grande.

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“Cuando está dentro de mi esposa, ella puede notarlo”, agregó.

Greenfield se considera a sĂ­ mismo como un “biohacker” y es un gran creyente de las cĂ©lulas madre. En el pasado las ha usado en su rodilla y su cadera para ayudarlo en su recuperaciĂłn de una herida, y dice que el tratamiento fue todo un Ă©xito. TambiĂ©n se ha inyectado cĂ©lulas madre en sus brazos en casa para “mejorar su rendimiento”. SegĂșn dice, gracias a las cĂ©lulas madre cuando tenga 40 años espera tener una edad biolĂłgica de 25.

También explicó a Gizmodo que investiga detalladamente cualquier terapia nueva a la que planee someterse, y se sintió confiado de que esta era segura.

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“Existe algo de riesgo”, comentĂł. “Pero el resultado y la recompensa en tĂ©rminos de salud es muy grande. No siempre puedes esperar a que las cosas se estudien minuciosamente”.

Las cĂ©lulas madre tienen muchas promesas terapĂ©uticas. Sin embargo, aunque la mayorĂ­a de tratamientos todavĂ­a son teĂłricos, las clĂ­nicas que ofrecen procedimientos con cĂ©lulas madre se han popularizado porque las regulaciones de la FDA permiten a los pacientes inyectarse con sus propias cĂ©lulas madre siempre y cuando estas cĂ©lulas cumplan algunos requisitos, como haber tenido una “manipulaciĂłn mĂ­nima”. Algunos tratamientos, incluyendo los que ofrece la clĂ­nica US Stem Cell, parece que cumplen estas reglas y por ello la FDA ha tenido dificultades en tomar acciones al respecto. Eso podrĂ­a cambiar, dado que el año pasado las autoridades anunciaron nuevas iniciativas regulatorias.

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Varias clĂ­nicas de Estados Unidos venden la idea de “tener mejor sexo” mediante inyecciones de cĂ©lulas madre tanto a hombres como mujeres, por precios de mĂĄs de 1.000 dĂłlares.

“Las terapias de cĂ©lulas madre son muy interesantes por su potencial de ayudar a las personas, pero muy pocas han funcionado lo suficientemente bien en los ensayos clĂ­nicos como para obtener la aprobaciĂłn de la FDA”, explicĂł Sanford. “TodavĂ­a estamos en la era del aceite de serpiente con respecto a muchas de las terapias que se estĂĄn comercializando, y es una lĂĄstima porque sĂ­ hay potencial”.

Pero, Âżpor quĂ© Greenfield, un gurĂș del fitness que dice que no tiene problemas en cuanto a tener erecciones, quiere probar en sĂ­ mismo un procedimiento tan riesgoso y que no ha sido probado cientĂ­ficamente?

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“No es normal”, dijo en su conferencia. “No creo que el hombre de las cavernas se inyectara cĂ©lulas madres, mucho menos en su regiĂłn inferior”.

Después dijo algunas cosas sin sentido como la amenaza de los celulares y los problemas que cree que pueden ocasionar, como autismo y disfunción eréctil.

“Estamos peleando una batalla”, afirmó.

“Inyectar tu pene con cĂ©lulas madre”, continuĂł, “solo es un mĂ©todo para combatir los peligros de la vida moderna”.