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Ciencia

Expertos analizan terremotos y descubren señales de un inesperado movimiento tectónico en la península ibérica

Un grupo de científicos analizó terremotos y datos satelitales para investigar qué ocurre bajo el Mediterráneo occidental. Los resultados revelaron señales inesperadas en la corteza terrestre y abrieron nuevas preguntas sobre el futuro geológico de la península ibérica y el norte de África.
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Aunque parece inmóvil, la superficie terrestre está en constante transformación. Bajo montañas, océanos y ciudades, enormes bloques de roca se desplazan lentamente desde hace millones de años. Ahora, una investigación internacional volvió a poner el foco sobre la península ibérica tras detectar un comportamiento geológico que podría explicar fenómenos sísmicos y deformaciones que ocurren en silencio bajo el Mediterráneo occidental.

El estudio que puso bajo la lupa a la península ibérica

La investigación, publicada en la revista científica Gondwana Research, buscó reconstruir cómo se distribuyen actualmente las tensiones tectónicas entre Iberia y el noroeste de África. Para lograrlo, los expertos combinaron información sísmica con mediciones satelitales extremadamente precisas.

Los científicos analizaron terremotos registrados en la región y también movimientos milimétricos de la superficie terrestre obtenidos mediante sistemas GNSS, una tecnología similar al GPS que permite detectar desplazamientos casi imperceptibles.

Gracias a esa combinación de datos, el equipo logró crear mapas mucho más detallados sobre la deformación de la corteza terrestre y las fuerzas tectónicas activas en el Mediterráneo occidental.

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que la península ibérica podría estar experimentando una lenta rotación en sentido horario. Según los investigadores, este fenómeno estaría relacionado con la manera en que las placas tectónicas de África y Eurasia interactúan entre sí.

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©Pixabay – Pexels

Por qué Iberia podría estar girando lentamente

Los autores explicaron que la convergencia entre África y Eurasia no ocurre de manera frontal, sino oblicua respecto al margen suroccidental de Iberia. Esa presión diagonal genera tensiones complejas en la corteza terrestre.

La estructura geológica de la región también influye en este comportamiento. El Mediterráneo occidental funciona como un sistema tectónico fragmentado donde interactúan bloques continentales y oceánicos con distintas edades, espesores y características.

Debido a esa combinación de factores, parte de la energía tectónica podría estar favoreciendo un movimiento de rotación gradual de la península ibérica.

Aunque el desplazamiento sería extremadamente lento y no tendría efectos visibles inmediatos para la población, los investigadores consideran que comprender estos procesos resulta fundamental para interpretar la evolución geológica de Europa y el norte de África.

Además, el estudio ayuda a explicar por qué ciertas regiones presentan actividad sísmica frecuente mientras otras absorben parte de la presión tectónica de manera diferente.

Cuatro regiones con comportamientos distintos

Para analizar con mayor precisión la dinámica tectónica, los científicos dividieron el Mediterráneo occidental en cuatro grandes sectores: Atlántico, Gibraltar, Alborán y Argelino-Balear.

Cada una de estas zonas responde de forma distinta a la presión entre las placas africana y euroasiática.

En el sector atlántico, las tensiones tectónicas parecen transmitirse de forma más directa entre ambas placas. Sin embargo, hacia el este la situación cambia considerablemente.

En áreas como el dominio de Alborán y los márgenes continentales del arco de Gibraltar, parte de la energía se disipa en regiones donde la corteza terrestre es más delgada. Esto modifica la manera en que se distribuyen las deformaciones y los esfuerzos tectónicos.

Los investigadores también detectaron actividad en zonas interiores alejadas de los límites principales de placas tectónicas. Aunque allí los movimientos horizontales son menores, continúan registrándose procesos asociados a la compresión regional y a tensiones verticales profundas.

Un rompecabezas geológico que comenzó hace millones de años

El estudio no solo se centró en la actualidad. Los científicos también reconstruyeron la evolución tectónica de la región desde la fragmentación del supercontinente Pangea hasta la formación del océano Atlántico.

A lo largo de millones de años surgieron estructuras geológicas clave como los Pirineos, las montañas del Atlas y el arco de Gibraltar, todas vinculadas a la compleja interacción entre placas tectónicas.

Hoy, ese proceso continúa activo. La convergencia entre Eurasia y África sigue generando compresión, desplazamientos laterales y terremotos en distintos sectores del Mediterráneo occidental.

Para los autores, combinar información sísmica y datos geodésicos permite comprender con mayor precisión cómo se distribuyen actualmente las tensiones en regiones donde múltiples fragmentos de corteza terrestre interactúan al mismo tiempo.

Aunque el fenómeno ocurre a escalas de tiempo enormes, los resultados ofrecen una nueva mirada sobre las fuerzas invisibles que siguen moldeando lentamente el mapa de Europa y el norte de África.

 

[Fuente: La Nación]

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