El pasado episodio de lluvias torrenciales en el litoral mediterráneo dejó cifras y fenómenos más propios del otoño avanzado que del corazón del invierno. Acumulados extremos, actividad eléctrica inusual y un mar todavía templado reabren el debate científico: si el Mediterráneo cambia, también lo hacen sus lluvias. Y las señales empiezan a acumularse.
Un diciembre con cifras históricas en la Comunidad Valenciana
El episodio más intenso se produjo el pasado domingo, cuando en la Comunidad Valenciana se superaron ampliamente los 200 l/m² en apenas 24 horas. Según los registros de AVAMET, en localidades como Simat de la Valldigna se alcanzaron hasta 259 l/m² en un solo día y casi 500 l/m² en el conjunto del mes.
Ante esta situación, AEMET activó avisos rojos por acumulados superiores a 180 l/m² en 12 horas, algo poco habitual en diciembre. A ello se sumó un dato aún más llamativo: el 28 de diciembre se registraron más de 1.500 rayos, el mayor recuento en este mes desde al menos el año 2000.
👉🏻El Mar Mediterráneo sigue en conjunto por encima de la media, pese a las continuas intrusiones de aire frío.
👉🏻Hoy un extenso río atmosférico conectaba la costa de Túnez con la fachada mediterránea peninsular. El flujo canalizado gracias a la baja del Golfo de Cádiz. pic.twitter.com/7MraswttaZ
— Duncan Wingen (@DuncanWingen) December 28, 2025
Tormentas, mangas marinas y un mar aún cálido
Las lluvias no llegaron solas. Frente a la costa de Murcia se formaron hasta tres mangas marinas simultáneas, una de ellas causando daños en el puerto de Mazarrón. Este tipo de fenómenos convectivos son raros en invierno y requieren una atmósfera muy inestable.
La clave estuvo en la configuración atmosférica: una borrasca situada en el golfo de Cádiz y bajas presiones secundarias en el norte de África favorecieron un flujo persistente de levante. Ese patrón generó un auténtico “río atmosférico” mediterráneo, cargado de humedad, que impactó de lleno en el litoral.
Todo ello se vio reforzado por la temperatura del Mar Mediterráneo, que rondaba los 16 ºC en el Mar Balear, con anomalías positivas de hasta +2 ºC. Puede parecer una diferencia pequeña, pero es suficiente para aumentar de forma notable el vapor de agua disponible.
¿Está cambiando la forma de llover en invierno?
Tradicionalmente, el Mediterráneo se enfría a lo largo del otoño y pierde capacidad para generar tormentas intensas en invierno. Sin embargo, un mar más cálido durante más tiempo podría estar alargando la temporada de lluvias convectivas más allá de noviembre.
Algunas investigaciones recientes apuntan a una disminución de los vientos de Tramontana, uno de los principales “refrigerantes” naturales del Mediterráneo occidental. Menos viento frío implica un mar que pierde calor más lentamente y una atmósfera más propicia para episodios intensos.
Pluja acumulada el 29/10/2024 vs el 28/12/2025 🌧️
Són situacions diferents i ara hem tingut menys energia, però s'ha repetit de nou el patró del tren convectiu que es forma a les muntanyes la Safor/Ribera i es manté estacionari durant moltes hores desplaçant-se cap al nord-oest. pic.twitter.com/lQXC16bb0Z
— AVAMET (@avamet) December 29, 2025
A esto se suma la hipótesis de una ralentización del chorro polar asociada al cambio climático, con patrones atmosféricos más persistentes. El resultado podría ser un invierno con menos lluvias frontales clásicas y más episodios convectivos intensos.
Una advertencia más que una conclusión
Los meteorólogos insisten en la cautela: la variabilidad interanual del clima mediterráneo es muy alta y se necesitan series de datos largas para confirmar tendencias. Pero el episodio de este diciembre no pasa desapercibido.
Más que una prueba definitiva, es una advertencia clara: el calendario tradicional de las lluvias mediterráneas podría estar cambiando. Y el invierno, cada vez más, empieza a parecerse al otoño que creíamos haber dejado atrás.
Fuente: Meteored.