Vista del cráter Aitken tomada por la misión Apolo 17 a 121km de altura sobre el polo sur lunar.
Foto: NASA (Dominio P√ļblico)

Hay algo enterrado en el polo Sur de la Luna. Es muy denso (probablemente met√°lico) y tiene un tama√Īo descomunal equivalente a unas cinco veces la isla de Haw√°i. Los cient√≠ficos creen que se trata de un meteorito met√°lico que impact√≥ con la Luna hace 4.000 millones de a√Īos.

El Polo Sur de la Luna est√° presidido por un cr√°ter gigantesco conocido como Cuenca Aitken. Es, de hecho, el segundo cr√°ter de impacto m√°s grande conocido por el hombre dentro del Sistema Solar. El primero es la Cuenca Borealis, en Marte.

La Cuenca Aitken tiene un diámetro de 2500 kilómetros y una profundidad de 12 kilómetros, pero apenas es visible desde la Tierra porque casi toda su superficie se encuentra en la cara oculta de la Luna. Solo se pudo cartografiar en detalle gracias a las mediciones altimétricas de las misiones Apolo y sucesivas misiones como la Galileo o la Clementine.

La orograf√≠a de la Cuenca Aitken sugiere que lo que sea que impact√≥ sobre el Polo Sur lunar lo hizo hace alrededor de 4.000 millones de a√Īos, en un √°ngulo bajo y a poca velocidad. De otro modo simplemente hubiera pulverizado la Luna. El impacto, sin embargo, cre√≥ la cuenca y puso en √≥rbita numeroso material de la propia Luna que luego volvi√≥ a caer sobre ella cubri√©ndola de cr√°teres adicionales.

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Hasta ahora no se ten√≠an datos sobre el tipo de objeto que hab√≠a causado este cr√°ter, pero eso ha cambiado gracias a la misi√≥n Laboratorio Interior y de Recuperaci√≥n de Gravedad‚Äč o GRAIL por sus siglas en ingl√©s. Las sondas GRAIL elaboraron un completo mapa del campo gravitatorio lunar en 2011, pero sus datos siguen estudi√°ndose hoy.

Mapa de la Cuenca Aitken elaborado con datos de la misión JAXA
Imagen: Ittiz - Trabajo Propio (CC BY-SA 3.0)

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El geocientífico Peter B. James, de la Universidad de Texas, descubrió una anomalía que altera significativamente el campo gravitatorio de nuestro satélite. Al cotejar esos datos con los mapas creados por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter, James y su equipo descubrieron que la anomalía se ubicaba en la Cuenca Aitken. Los cálculos indican que su origen es el mencionado objeto de alta densidad y que está enterrado a unos 300km de profundidad bajo el cráter. Podría tratarse de un colosal depósito de óxidos de hierro, pero la hipótesis de un meteorito metálico explica también la existencia de la propia cuenca.

Dejando a un lado la fascinaci√≥n que nos produce la idea de un objeto met√°lico extra√Īo bajo la superficie lunar, el descubrimiento tiene otro aspecto interesante: arroja nuevos datos sobre la composici√≥n interna de la Luna, y no es tan porosa y el√°stica com pens√°bamos. De ser as√≠, el objeto simplemente hubiera acabado siendo arrastrado hacia el n√ļcleo, y no ha ocurrido as√≠. [Space]