Foto: Angelica Alzona (Gizmodo)

De acuerdo con un nuevo estudio, las cirugías de aumento de pene son generalmente ineficaces y pueden dejar a los hombres psicológicamente y físicamente dañados.

El análisis, publicado en Sexual Medicine Reviews, revisó 17 estudios que habían evaluado 21 tipos diferentes de operaciones en los penes de 1192 hombres.

Los dos tipos de procedimientos más comunes, según el estudio, fueron la incisión del ligamento suspensorio, que consiste en separar el ligamento que sujeta el pene al hueso pélvico y brinda soporte durante las erecciones, y las inyecciones de relleno dérmico.

En palabras de The Guardian, el estudio determinó que muchas personas que se prestan a estas operaciones son víctimas de “charlatanes”, ya que hay pocas pruebas de que estos procedimientos conduzcan a los resultados deseados.

En lugar de eso, estas operaciones a menudo causan “complicaciones mayores, como deformidad en el pene, acortamiento y disfunción eréctil”. Según el estudio, realizado por investigadores del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres y el urólogo del hospital del King’s College, Gordon Muir, el 80% de los pacientes quedan insatisfechos.

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“Estos procedimientos casi nunca deberían hacerse”, dijo Muir al Guardian. “El hombre termina a menudo con un pene desfigurado y la tasa de satisfacción es de no más de un 20%”.

Muir agregó que estos procedimientos pueden costar entre $40.000 y 50.000 dólares, y que muchos de ellos son realizados por estafadores que “se aprovechan de hombres vulnerables”.

“Muchos hombres que desean someterse a procedimientos de agrandamiento del pene tienen un pene de tamaño promedio, pero creen que su tamaño es inadecuado”, dijo Muir a The Guardian. “Lamentablemente, algunas clínicas parecen ignorar esto. Los cirujanos en el sector privado no deben hacer esto. Está mal en todos los niveles “.

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El estudio concluye que los hombres que estén considerando agrandar su pene prueben primero los extensores de pene, diseñados para estirar el miembro con el tiempo. Los dispositivos son cuestionables, pero mucho más baratos y seguros que la cirugía.