Puede que nunca te hayas fijado, pero las ruedas de tren no tienen un perfil recto que discurre paralelo a la v├şa, sino que forman un ├íngulo. Este detalle aparentemente sin sentido en realidad es un extraordinario ejemplo de buen dise├▒o, y lo que proporciona a los trenes su estabilidad.

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Aunque suene raro, un mismo tramo de v├şa en curva no tiene la misma longitud de un lado a otro. El rail del trazado interior de la curva siempre tendr├í menos recorrido que el exterior. Esto se traduce en que las ruedas de un lado recorren una distancia diferente a las del otro al trazar la curva. Parece un detalle m├şnimo, pero es un aut├ęntico quebradero de cabeza desde el punto de vista de la ingenier├şa.

Foto: Eduardo Robles Pacheco / Flickr, bajo licencia Creative Commons.

Si las ruedas tuvieran un perfil perfectamente rectangular, sencillamente descarrilar├şan al tomar la curva. Para evitarlo, los ingenieros de los primeros trenes tuvieron la idea de cortar el perfil de la rueda para que fuera diagonal. De esta forma, cuando el tren gira, las ruedas se desplazan lateralmente y ajustan autom├íticamente el di├ímetro que tienen en contacto con la v├şa de manera que ambas ruedas del eje siguen girando a la misma velocidad.

Tadashi Tokieda, Director de estudios en matem├íticas del Trinity Hall de Londres explica el principio de funcionamiento de las ruedas de tren utilizando vasos de pl├ístico pegados de diferente manera. El dise├▒o de las ruedas de tren sencillamente corrige su trayectoria, mientras que los otros acaban descarrilando. Todo el proceso se aprovecha de la fuerza centr├şfuga y no necesita de complejos chips que programen su funcionamiento. [YouTube v├şa Likecool]