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Ciencia

La guerra espacial ya comenzó: una empresa quiere crear satélites guardaespaldas para frenar a Rusia y China

La creciente tensión entre potencias también llegó a la órbita terrestre. Ante las maniobras de satélites rusos cerca de dispositivos occidentales, una compañía japonesa propone desarrollar una flota de naves guardaespaldas capaces de proteger infraestructuras estratégicas. La tecnología ya existe y podría estar lista para utilizarse antes de 2030.
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La competencia militar entre las grandes potencias ya no se limita a la Tierra. El espacio se está convirtiendo en un nuevo escenario de confrontación, donde los satélites de comunicaciones, vigilancia e inteligencia representan objetivos cada vez más sensibles.

En este contexto, la empresa japonesa Astroscale presentó una propuesta que parece salida de una película de ciencia ficción: crear una flota de satélites guardaespaldas capaces de proteger otros dispositivos frente a posibles amenazas en órbita.

La iniciativa surge después de que un satélite ruso realizara maniobras de aproximación cerca de un dispositivo de radar de la compañía finlandesa ICEYE, que proporciona información utilizada por Ucrania. El episodio incrementó la preocupación por la seguridad de las infraestructuras espaciales occidentales.

Rusia y China intensifican la competencia militar en el espacio

Durante los últimos años, Rusia y China desarrollaron tecnologías que permiten a sus satélites aproximarse, inspeccionar y maniobrar alrededor de otros objetos espaciales.

Aunque estas capacidades también tienen aplicaciones civiles, pueden utilizarse para actividades de espionaje, interferencia e incluso operaciones contra satélites enemigos. Europa observa esta evolución con preocupación, especialmente porque gran parte de sus sistemas de comunicación y defensa depende de equipos situados a miles de kilómetros de la superficie terrestre.

Según Alex Godfrey, responsable de defensa de Astroscale, las capacidades orbitales desplegadas por Rusia y China representan un desafío para las potencias occidentales.

La guerra espacial ya comenzó: una empresa quiere crear satélites guardaespaldas para frenar a Rusia y China
© Astroscale – Youtube.

Cómo funcionarían los satélites guardaespaldas

La propuesta consiste en desarrollar pequeñas naves capaces de patrullar cerca de satélites estratégicos, detectar aproximaciones sospechosas y realizar maniobras de protección sin necesidad de entrar en contacto físico con los equipos vigilados.

El concepto se asemeja a los barcos que escoltan a un portaaviones: un conjunto de dispositivos relativamente económicos protegería infraestructuras espaciales de mucho mayor valor. Astroscale calcula que una misión de este tipo podría representar aproximadamente el 1% del valor de una constelación militar de comunicaciones, tomando como referencia el sistema británico Skynet.

Además, una misma nave podría vigilar varios satélites aliados situados en regiones orbitales próximas.

De limpiar basura espacial a proteger satélites militares

Lo más llamativo del proyecto es que Astroscale no nació como una empresa de defensa, sino como una compañía especializada en retirar residuos espaciales. Sin embargo, ambas actividades requieren una tecnología fundamental: la capacidad de acercarse con precisión a objetos que se desplazan a gran velocidad alrededor de la Tierra.

En 2024, su misión ADRAS-J logró inspeccionar de cerca una etapa de cohete japonés abandonada en órbita. Anteriormente, la misión ELSA-D también había demostrado capacidades de captura orbital.

Estas experiencias permitirían adaptar sistemas existentes a tareas defensivas, reduciendo parte de la complejidad técnica del desarrollo.

Europa podría tener sus primeros guardaespaldas espaciales antes de 2030

Astroscale considera que podría preparar una primera nave para su lanzamiento en menos de tres años.

La compañía propone, además, una iniciativa conjunta entre países europeos, donde distintas naciones compartan la responsabilidad de proteger satélites militares y comerciales.

Por ahora, el proyecto permanece en fase de propuesta y todavía no existen contratos firmados para desarrollar estos guardaespaldas orbitales. Sin embargo, el Reino Unido prevé impulsar inversiones en capacidades de control espacial a partir de 2030. La idea refleja una transformación profunda: los satélites ya no son únicamente herramientas de comunicación y observación, sino activos estratégicos que podrían necesitar protección permanente.

La próxima carrera espacial podría no centrarse en llegar más lejos, sino en defender lo que la humanidad ya tiene en órbita.

 

 

Fuente: Xataka.

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