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Ciencia

Los científicos pensaban que los cometas habían traído las semillas de la vida a la Tierra, pero la física dice algo diferente

“Es una idea que suena romántica pero nuestros resultados sugieren que es altamente improbable”.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Según dice la NASA, los cometas son “cósmicas bolas de nieve” de gases congelados, roca y polvo que incluyen buena cantidad de materiales orgánicos. Los científicos sugerían desde hace tiempo que fue un cometa el que trajo esas moléculas a la Tierra y que esos bloques fueron los primeros en construir la vida que existe aquí. Pero ahora un estudio explica que ese escenario bien podría ser imposible.

Es muy probable que cayeran en la Tierra cometas que traían materiales orgánicos en el pasado lejano, pero el problema está en saber si esas frágiles moléculas sobrevivieron al violento ingreso del cometa, y hay muy pocas probabilidades de que así haya sido, según explicaron los investigadores en un trabajo publicado hoy en Scientific Reports. Según ese trabajo, las simulaciones con modelos sugieren de manera convincente que los cometas viajan demasiado rápido y en un ángulo demasiado agudo hacia la atmósfera de la Tierra y que por eso las moléculas se vaporizarían.

“Históricamente los científicos pensaban que los cometas habían sido importantes para el origen de la vida en la Tierra porque traían moléculas con carbono y nitrógeno”, dijo en declaraciones Richard Anslow, principal autor del trabajo y astrónomo de la Universidad de Cambridge en Reino Unido. “De modo que estas gigantescas bolas de nieve espaciales eran casi como un ‘comodín’ que habría traído todas las moléculas necesarias para que comenzara la vida en el planeta. Es una idea que suena romántica, pero nuestros resultados sugieren que es altamente improbable”.

Un viaje accidentado

En 2023 Anslow y sus colegas exploraron la idea que era favorable a lo que él llama ‘comodín’. Exploraron específicamente si los cometas podían depositar materiales orgánicos similares en otros planetas de la galaxia, entendiendo que estos sistemas serían prometedores candidatos en la búsqueda de vida extraterrestre.

Pero el estudio dio como resultado algo importante, y es que el cometa tendría que viajar a velocidades de menos de 15 kilómetros por segundo. A mayor velocidad, el impacto rompería las moléculas debido, justamente, a lo rápido que impactara y a la temperatura generada. En situación ideal un cometa podría viajar a la velocidad adecuada en sistemas en donde hay grupos de planetas que orbitan muy cerca uno del otro, y un cometa entonces rebotaría entre las órbitas.

Pero… espera un momento

El equipo entonces cambió su enfoque al sistema solar. ¿Sería posible que sucediera algo así en nuestro vecindario? Para descubrirlo el equipo hizo simulaciones con cianuro de hidrógeno, compuesto que con frecuencia aparece en los cometas del sistema solar. Los modelos incorporaron los últimos avances en simulaciones de impacto de cometas, interacciones entre el cometa y la atmósfera, y la evolución del cometa. Y entonces las cifras no fueron prometedoras.

“Tendría que haber sido un evento en un millón, porque no solo precisarías que el impacto fuese a velocidad adecuada en el ángulo justo sino que además todo tendría que suceder después de ese punto en términos de la concentración y la velocidad a la que avanzaron los orígenes químicos de la vida”, dijo Anslow.

Haría falta un milagro

Sí, podrían darse milagrosamente todos esos factores pero “sería realmente raro, y en el mejor de los casos, literalmente un ‘golpe de suerte’”, continuó. En el escenario más general, los compuestos orgánicos que sobrevivieran serían tan solo “un insignificante recurso de las moléculas concentradas de origen que se requieren para la química prebiótica [síntesis de los bloques constructores moleculares clave]”, según indica el trabajo.

Los científicos, de acuerdo al estudio, propusieron dos principales fuentes para la química prebiótica. Una es la llegada exógena (originada fuera de la Tierra) por medio de cometas, asteroides y partículas de polvo interplanetario; y la otra es la síntesis endógena (con origen en la Tierra) dentro de la atmósfera terrestre. El equipo explica en su trabajo que sigue habiendo evidencia en conflicto que hace que los científicos duden en suscribir enteramente a esto último.

Incompleto

Sin embargo, a escala global, la entrega intacta de cianuro de hidrógeno mediante cometas está por debajo, muy por debajo de lo que puede producir la atmósfera incluso en las condiciones menos favorables, explicaron en el trabajo. Dicho esto, su estudio descarta (mayormente) a los cometas pero el campo de la entrega exógena incluye a los asteroides, que además impactaron con la Tierra con mayor frecuencia que los cometas. Los científicos, hay que señalar, utilizaron meteoritos para seguir algunas de las pistas más prometedoras del pasado del sistema solar.

Anslow destaca en las declaraciones que el escenario de la llegada en cometas en cuanto a la química prebiótica sería más probable en Marte que en la Tierra porque es más pequeño y su atmósfera es mucho más delgada que la nuestra. Pero además insiste en que es una probabilidad lejana y que si algo así hubiera sucedido en la Tierra, también tendría que haber pasado en Marte.

“La alternativa, lo más probable, es que no haya sucedido en ninguno de los dos planetas”, afirmó.

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