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Ciencia

Científicos simularon 100.000 veces cómo los cometas chocaron contra la Tierra. El resultado cambia radicalmente la teoría sobre el origen de la vida

Una investigación publicada en Scientific Reports cuestiona si los cometas realmente pudieron transportar moléculas fundamentales para la aparición de la vida en nuestro planeta.
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Hace miles de millones de años, cuando la Tierra todavía era un planeta joven, innumerables cometas atravesaban el Sistema Solar y algunos terminaban estrellándose contra su superficie. Durante décadas, los científicos plantearon que aquellos visitantes helados pudieron transportar moléculas esenciales para que surgiera la vida.

La idea parecía razonable. Sabemos que los cometas contienen agua, compuestos orgánicos y otras sustancias relacionadas con los procesos químicos que precedieron a los primeros organismos. Sin embargo, una nueva investigación basada en 100.000 simulaciones acaba de encontrar un problema fundamental: la mayoría de esos ingredientes probablemente no sobrevivía al impacto contra la Tierra.

El estudio, publicado el 28 de octubre en Scientific Reports, cuestiona una hipótesis importante sobre el origen de la vida sin descartar que nuestro planeta pudiera haber recibido materiales orgánicos desde el espacio.

Una antigua teoría sobre el origen de la vida acaba de enfrentarse a 100.000 simulaciones

Científicos simularon 100.000 veces cómo los cometas chocaron contra la Tierra. El resultado cambia radicalmente la teoría sobre el origen de la vida
Los cometas transportan hielo, polvo y moléculas orgánicas que pudieron contribuir a la química de la Tierra primitiva. El nuevo estudio cuestiona cuántas habrían sobrevivido a una colisión. © NASA.

La hipótesis de que los cometas contribuyeron al nacimiento de la vida se apoya en descubrimientos reales. Por ejemplo, la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó en 2016 que la misión Rosetta detectó glicina, un aminoácido presente en las proteínas, y fósforo en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Pero encontrar moléculas orgánicas en un cometa no significa que puedan llegar intactas a la superficie terrestre.

Para investigar esa diferencia, un equipo encabezado por Richard J. Anslow, de la Universidad de Cambridge, reconstruyó mediante modelos informáticos el bombardeo de cometas que sufrió nuestro planeta durante sus primeras etapas. Según el estudio original publicado en Scientific Reports, los científicos ejecutaron 100.000 simulaciones de Monte Carlo, cada una representando una posible historia de impactos de cometas contra la Tierra.

Los resultados mostraron que, incluso bajo condiciones favorables, transportar cantidades suficientes de determinadas moléculas era extremadamente difícil.

El problema estaba en la velocidad de los impactos y en la atmósfera terrestre

El equipo se concentró especialmente en el cianuro de hidrógeno, una molécula que puede intervenir en reacciones químicas relacionadas con la formación de compuestos necesarios para la vida. El problema es que los cometas llegan a velocidades enormes. Durante su entrada en la atmósfera pueden fragmentarse y perder parte de sus materiales. Si alcanzan la superficie, las temperaturas generadas por el impacto pueden destruir una proporción considerable de sus compuestos orgánicos.

Científicos simularon 100.000 veces cómo los cometas chocaron contra la Tierra. El resultado cambia radicalmente la teoría sobre el origen de la vida
El cometa 67P, fotografiado por la misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea. Un nuevo estudio cuestiona la eficacia de los impactos cometarios para aportar ingredientes esenciales al origen de la vida terrestre. © ESA/Rosetta/NavCam.

Las simulaciones combinaron diferentes tamaños, velocidades y ángulos de entrada para estimar cuántos cometas podían transportar cantidades relevantes de cianuro de hidrógeno hasta la superficie. El resultado fue contundente: en el 54% de los escenarios simulados no se registró ni un solo impacto capaz de aportar una concentración suficiente de esta molécula para los procesos prebióticos considerados.

En el 46% restante existió al menos un impacto potencialmente favorable, aunque eso no demuestra que posteriormente se originara la vida. Otro obstáculo era el agua. Muchos cometas podían caer en los océanos, donde cualquier molécula superviviente quedaría rápidamente diluida.

Los científicos creen que los ingredientes de la vida pudieron tener otros orígenes

El descubrimiento no significa que los cometas nunca hayan aportado compuestos orgánicos a la Tierra. Lo que cuestiona es su capacidad para suministrar, mediante impactos, concentraciones suficientes de determinados ingredientes en los lugares adecuados. La NASA reconoce que asteroides y cometas pudieron contribuir al suministro de agua y sustancias orgánicas de nuestro planeta primitivo. Pero estos materiales también pudieron formarse mediante procesos químicos terrestres o llegar a través de otros mecanismos.

Los autores explican que no pueden descartar un impacto excepcional, especialmente uno que ocurriera a baja velocidad y con un ángulo favorable. Tampoco significa que las conclusiones puedan aplicarse de la misma manera a otros planetas, cuyas atmósferas y condiciones de impacto son diferentes.

La investigación deja una pregunta abierta: si los cometas no fueron una fuente tan eficaz de moléculas prebióticas como se pensaba, ¿qué procesos permitieron reunir los ingredientes necesarios para que surgiera la vida? Por ahora, la ciencia continúa buscando esa respuesta. Pero las 100.000 simulaciones han demostrado que transportar moléculas orgánicas por el espacio es solamente una parte del desafío: conseguir que sobrevivan al aterrizaje puede ser mucho más complicado.

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