Ha pasado solo cuatro meses desde que el Observatorio Vera C. Rubin iniciara su estudio del cosmos, que durará diez años. Y ya está superando las expectativas. El más reciente hallazgo del Rubin es un mundo de hielo que orbita en torno al sol a una distancia mayor de la de Plutón, y podría ser el sexto planeta enano de nuestro sistema solar. Además, estaría entre los objetos más grandes y brillantes que se hayan descubierto en esta región de nuestro vecindario cósmico.
“Encontrar un objeto tan grande, con un diámetro de unos 1.000 kilómetros, es algo que quizá suceda una sola vez en toda una generación”, declaró Mario Jurić, profesor de astronomía en la Universidad de Washington y líder del equipo de sistema solar del Rubin. “Es el objeto transneptuniano más grande que se haya encontrado en unos 20 años, y el Rubin lo detectó mientras todavía es estaba comisionando el telescopio”.
Este candidato a planeta enano se ha denominado de manera provisoria como 2026 ED138, y Jurić presentó el descubrimiento junto a Matthew Holma, astrofísico principal del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian, durante una conferencia de prensa del martes.
Holman detectó al ED138 mientras pasaba los datos del Rubin por un código de búsqueda que él ayudó a desarrollar con el fin de comparar miles d emillones de detecciones de objetos móviles para encontrar los que se correspondan con el mismo objeto. Este objeto captú su atenci´no de inmediato porque su brillo y distancia sugerían que era inusualmente grande.
“Mi primera reacción fue de incrédulo entusiasmo”, dijo Holman. “Son muy poco frecuentes los objetos como este, por lo que empecé de inmediato a verificar si yo, o el código, habíamos cometido algún error”.
Oculto entre las estrellas
El Rubin comenzó oficialmente su Estudio de Legado del Espacio y el Tiempo a finales de junio. A lo largo de su campaña científica de 10 años el observatorio captará una vista completa del cielo del hemisferio sur cada tres días, produciendo un tesoro de datos que ayudarán a los científicos a develar los secretos del cosmos.
Como está equipado con la cámara digital más grande que se haya construido jamás para la astronomía, el Rubin brinda un nivel de detalle sin precedentes. Eso, junto a su continuo monitoreo y potentes algoritmos que filtran los miles d emillones de puntos de luz para encontrar objetos en movimiento, permitió que Holman y sus colegas detectaran a ED138. Este candidato a planeta enano estaba oculto como una aguja en un pajar, en una región repleta de estrellas cercana al plano de la Vía Láctea.
Para confirmar el descubrimiento de Holman, Jurić buscó en los catálogos de datos e imágenes del Rubin y encontró 20 observaciones más de ED138 desde el mes de marzo. El equipo también encontró el objeto en imágenes de archivos de otros estudios que datan desde 2016. Con más de una década de datos pudieron estudiar más detenidamente la órbita de ED138.
Este mundo distante está a unas 46 unidades astronómicas (au), en que 1 au es la distancia promedio entre la Tierra y el sol. Está más lejos que Plutón, que orbita a una distancia promedio de 40 au. Eso clasifica a ED138 como objeto transneptuniano, un objeto que orbita en torno al sol a una distancia promedio mayor a la de la órbita de Neptuno.
Los objetos transneptunianos se cuentan entre los mejor preservados del sistema solar porque cambiaron muy poco desde su formación. Los investigadores los estudian para conocer cómo se formó el sistema solar y cómo evolucionó hasta su estado actual. ED138 servirá como una intrigante y nueva ventana al pasado lejano.
Grande para lo que sería un planeta enano
Confirmar si este objeto es en verdad un planeta enano constituirá otra fascinante línea de estudio. Nuestro sistema solar hoy alberga a cinco planetas enanos reconocidos por la Unión Astronómica Internacional: Ceres, Eris, Haumea, Makemake y por supuesto, Plutón. ED138 bien podría ser el sexto.
Para ser considerado planeta enano un objeto necesita tener la masa suficiente como para tener forma redonda por su propia gravedad. En el caso doe ED138, su distancia, brillo y reflectividad de superficie estimada sugieren que tiene entre 600 y 1.500 kilómetros de ancho, lo suficiente como para ser redondo. Pero se requerirán más observaciones para ajustar este cálculo.
Sea o no un planeta enano el descubrimiento de ED138 destaca la increíble potencia del Observatorio Rubin. A medida que siga observando los cielos en la próxima década, no imaginamos todavía todo lo que encontrará.