Saltar al contenido
Ciencia

La leche materna modifica los virus del intestino de los bebés: un estudio revela cómo ocurre

Investigadores españoles descubrieron que la lactancia materna influye en la composición de los virus presentes en el intestino de los bebés. El estudio, realizado con 34 madres y sus hijos, revela cómo cambia este ecosistema durante el primer año de vida y su posible relación con el desarrollo de la microbiota intestinal.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

El intestino de un recién nacido alberga un ecosistema microscópico que comienza a transformarse desde sus primeros días de vida. Aunque durante años las investigaciones se concentraron principalmente en las bacterias intestinales, un nuevo estudio revela que la alimentación también está relacionada con los virus que conviven con ellas.

Un equipo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, descubrió que la leche materna está asociada con cambios importantes en la composición y diversidad de los virus intestinales de los bebés.

La investigación, desarrollada por el Instituto de Biomedicina de Valencia y el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, fue publicada en la revista científica Cell Reports Medicine.

Los virus que viven en el intestino no siempre provocan enfermedades

Los investigadores centraron su atención en los bacteriófagos, también llamados fagos, un tipo particular de virus que infecta bacterias y que forma parte del ecosistema microbiano intestinal. El conjunto de estos microorganismos constituye el denominado fageoma intestinal, cuya composición puede cambiar a medida que los bebés crecen y modifican su alimentación.

Para comprender su evolución, los especialistas analizaron muestras de 34 madres y sus bebés durante el primer año de vida.

Las muestras infantiles fueron obtenidas a los siete días, al mes, a los seis meses y al cumplir un año. También examinaron muestras fecales y de leche materna para estudiar las posibles relaciones entre las comunidades virales de madres e hijos.

La leche materna modifica los virus del intestino de los bebés: un estudio revela cómo ocurre
© Greta Fotografía – Pexels

La diversidad de virus casi se triplica durante el primer año

Mediante técnicas de análisis genético, el equipo identificó 6.248 poblaciones virales diferentes en las muestras examinadas.

Sin embargo, uno de los resultados más llamativos fue la transformación que experimentó el intestino infantil. Durante la primera semana de vida, los investigadores detectaron un promedio de 56 poblaciones virales por muestra. Al alcanzar los doce meses, esa cifra aumentó hasta aproximadamente 160.

Este crecimiento estuvo acompañado por cambios en las bacterias con las que interactúan los fagos, especialmente cuando los bebés comenzaron a incorporar nuevos alimentos.

¿Qué papel desempeña la leche materna?

Los científicos observaron que los bebés alimentados con leche humana presentaban una mayor abundancia de determinados bacteriófagos asociados con bacterias del género Bifidobacterium.

Estas bacterias son habituales durante las primeras etapas del desarrollo intestinal.

Con el avance del destete y la incorporación de alimentos complementarios, comenzaron a ganar presencia otros grupos de fagos asociados con bacterias características de etapas posteriores.

Los resultados también mostraron que las variables relacionadas con la alimentación estaban asociadas de manera consistente con la composición viral, aunque ningún factor individual explicaba todos los cambios observados.

Los científicos encontraron virus compartidos entre madres e hijos

Otro descubrimiento importante fue la identificación de poblaciones de bacteriófagos presentes tanto en las madres como en sus bebés.

Esta coincidencia sugiere que los reservorios microbianos maternos podrían contribuir a configurar el ecosistema intestinal infantil.

Sin embargo, encontrar virus compartidos no demuestra necesariamente que hayan sido transmitidos directamente mediante la lactancia. Los investigadores también señalaron que todavía no se conocen con precisión las consecuencias específicas de estas diferencias virales sobre la salud infantil.

El estudio aporta nuevas herramientas para comprender cómo se desarrolla el microbioma durante los primeros meses de vida y cuál podría ser el papel de los virus en ese proceso.

El hallazgo demuestra que estudiar solamente las bacterias no es suficiente para comprender el complejo ecosistema intestinal de los bebés, donde alimentación, virus y microorganismos interactúan desde el nacimiento.

 

 

Fuente: Investigación y Desarrollo.

Compartir esta historia

Artículos relacionados