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Ciencia

La misión Ramses avanza: su ordenador de a bordo ya funciona

La misión Ramses de la ESA y JAXA acaba de superar uno de sus primeros grandes hitos: sus sistemas electrónicos centrales han sido encendidos y probados juntos por primera vez. La nave deberá encontrarse con el asteroide Apophis antes de su espectacular aproximación a la Tierra en abril de 2029.
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El 13 de abril de 2029, el asteroide Apophis protagonizará uno de los acercamientos más espectaculares previstos para las próximas décadas. Este objeto, de unos 375 metros de diámetro, pasará a aproximadamente 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la órbita de muchos satélites geoestacionarios.

Apophis no representa una amenaza para nuestro planeta, pero su paso excepcionalmente cercano ofrece a los científicos una oportunidad única para estudiar cómo responde un asteroide a la gravedad terrestre. Para aprovecharla, Europa y Japón preparan Ramses, una misión diseñada para acompañarlo durante el encuentro.

Y la nave acaba de dar un paso importante: sus principales sistemas electrónicos han sido encendidos conjuntamente por primera vez.

Ramses acaba de “despertar”

Las pruebas se realizaron en las instalaciones de OHB Italia, en Milán, donde se está construyendo el módulo central de la nave.

Aunque los distintos componentes ya habían sido comprobados individualmente, los ingenieros pudieron activar ahora el ordenador de a bordo junto con varios subsistemas instalados en la estructura.

Esto permitió enviar órdenes desde el ordenador central y verificar que los diferentes elementos responden correctamente cuando trabajan de manera integrada.

Entre los sistemas probados se encuentran la unidad encargada de almacenar los datos científicos, el sistema de distribución eléctrica y varios componentes responsables de convertir las señales de los instrumentos en información digital que pueda procesar el ordenador.

La nave se está construyendo en dos países

El calendario de Ramses es especialmente ajustado porque la misión debe llegar a Apophis antes de abril de 2029.

Por eso, distintas partes de la nave se están ensamblando simultáneamente.

Mientras el módulo central avanza en Italia, el módulo de propulsión se prepara en instalaciones de ArianeGroup en Alemania. Allí se están incorporando depósitos de combustible, sensores, actuadores y todo el cableado necesario para conectar sus diferentes sistemas. Los dos módulos deberán unirse posteriormente en las instalaciones de pruebas de la ESA en Países Bajos.

Después llegarán las pruebas más exigentes

Una vez ensamblada la nave completa comenzará una fase crítica.

Ramses deberá demostrar que puede resistir tanto las vibraciones y fuerzas del lanzamiento como las condiciones extremas del espacio.

Entre las pruebas previstas se encuentra un ensayo de vacío térmico, durante el cual la nave permanecerá entre dos y tres semanas dentro de una cámara que reproduce las condiciones del espacio. Durante ese tiempo sus sistemas funcionarán continuamente para comprobar que soportan correctamente los cambios extremos de temperatura y la ausencia de atmósfera.

También está prevista una simulación acelerada de toda la misión, desde el lanzamiento hasta el final de las operaciones alrededor de Apophis.

Dos pequeños CubeSats acompañarán a Ramses

La nave principal no viajará sola.

Ramses transportará dos CubeSats, pequeños satélites que podrán desplegarse cerca del asteroide y proporcionar observaciones complementarias. El objetivo científico será estudiar con gran detalle la forma, estructura y superficie de Apophis antes, durante y después de su encuentro con la Tierra.

Los investigadores quieren comprobar especialmente si la gravedad terrestre provoca pequeños desplazamientos de rocas, cambios en la rotación o alteraciones en la superficie del asteroide.

Una misión que también prepara la defensa planetaria

Si se mantiene el calendario previsto, Ramses será lanzada en la primavera de 2028 a bordo de un cohete japonés H3. La nave deberá alcanzar Apophis antes de que el asteroide se aproxime a la Tierra el 13 de abril de 2029.

Además de ofrecer información científica excepcional, la misión funcionará como un ensayo para futuras operaciones de defensa planetaria. Cuanto mejor comprendamos cómo están construidos estos objetos y cómo reaccionan ante fuerzas externas, más preparados estaremos si algún día aparece un asteroide que sí represente una amenaza real.

Fuente: 20 Minutos.

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