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Ciencia

La NASA envía dos naves a Marte para observar cómo el Sol destruyó su atmósfera. La misión ESCAPADE investigará el clima espacial entre la Tierra y el planeta rojo

La misión ESCAPADE ya activó sus instrumentos científicos para estudiar cómo el viento solar ha moldeado Marte durante miles de millones de años. Con dos orbitadores trabajando simultáneamente, los científicos podrán observar por primera vez en tiempo real cómo el entorno espacial afecta al planeta rojo.
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Marte no siempre fue el mundo frío y seco que conocemos hoy. Evidencias geológicas muestran que en el pasado tuvo ríos, lagos e incluso una atmósfera mucho más densa. Sin embargo, algo cambió profundamente su destino. Durante miles de millones de años, el viento solar —una corriente constante de partículas energéticas emitidas por el Sol— fue erosionando la atmósfera del planeta rojo. Comprender ese proceso es el objetivo central de la misión ESCAPADE de la NASA.

Dos naves para observar un fenómeno que nunca se ha medido así

La misión ESCAPADE (Exploradores de la Aceleración y Dinámica del Escape y el Plasma) representa un enfoque completamente nuevo para estudiar la interacción entre el Sol y Marte. En lugar de enviar una única sonda, la NASA ha puesto en marcha dos naves espaciales gemelas capaces de trabajar de forma coordinada alrededor del planeta.

Este sistema permitirá algo que hasta ahora era imposible: observar simultáneamente distintas regiones del entorno espacial marciano. Mientras una nave mide el viento solar que llega desde el espacio interplanetario, la otra puede analizar cómo esa energía interactúa con la magnetosfera de Marte y con las partículas cargadas de su atmósfera superior.

Según los responsables de la misión, esta perspectiva doble permitirá reconstruir con precisión la cadena de causa y efecto que explica cómo el viento solar arranca lentamente partículas de la atmósfera marciana y las lanza al espacio. Los instrumentos científicos de ESCAPADE quedaron plenamente operativos el 25 de febrero de 2026, después del lanzamiento de la misión el 13 de noviembre de 2025 a bordo de un cohete New Glenn de Blue Origin desde la base de Cabo Cañaveral.

Una visión “en estéreo” del entorno espacial de Marte

La NASA envía dos naves a Marte para observar cómo el Sol destruyó su atmósfera. La misión ESCAPADE investigará el clima espacial entre la Tierra y el planeta rojo
© Anil Rao/Universidad de Colorado/MAVEN/NASA GSFC.

Las dos naves de ESCAPADE recorrerán inicialmente la misma órbita alrededor de Marte, pasando por las mismas regiones del espacio con apenas minutos de diferencia. Esto permitirá observar cómo cambian rápidamente las condiciones en la magnetosfera marciana. Durante esa fase inicial, los científicos podrán analizar variaciones en escalas de tiempo tan cortas como dos minutos, algo que ninguna misión anterior había logrado medir.

Después de aproximadamente seis meses, la estrategia cambiará. Una de las sondas adoptará una órbita más distante mientras la otra permanecerá más cerca del planeta. Este nuevo posicionamiento permitirá estudiar simultáneamente el viento solar y la respuesta del campo magnético de Marte, una combinación clave para entender el proceso de pérdida atmosférica.

Marte posee una magnetosfera híbrida, formada por restos de campos magnéticos antiguos atrapados en su corteza y por un campo inducido por la interacción con el viento solar. A diferencia de la Tierra, que cuenta con un escudo magnético global muy potente, el planeta rojo está mucho más expuesto a las partículas energéticas del Sol.

Un experimento clave para futuras misiones humanas

La NASA envía dos naves a Marte para observar cómo el Sol destruyó su atmósfera. La misión ESCAPADE investigará el clima espacial entre la Tierra y el planeta rojo
© Blue Origin.

Comprender el clima espacial marciano no es solo una cuestión científica. También tiene implicaciones directas para las futuras misiones humanas al planeta rojo. La Tierra está protegida por un campo magnético global que desvía gran parte de la radiación solar. Marte, en cambio, carece de esa protección. Las partículas energéticas pueden penetrar fácilmente su atmósfera delgada y alcanzar la superficie.

Por esa razón, conocer cómo se comporta el entorno magnético del planeta es fundamental para diseñar sistemas de protección para astronautas, hábitats y equipos tecnológicos. Los datos de ESCAPADE también ayudarán a comprender mejor la ionosfera marciana, una capa de la atmósfera superior que será crucial para futuras comunicaciones y navegación en Marte.

Un viaje poco convencional hacia el planeta rojo

La NASA envía dos naves a Marte para observar cómo el Sol destruyó su atmósfera. La misión ESCAPADE investigará el clima espacial entre la Tierra y el planeta rojo
© Anil Rao/Universidad de Colorado/MAVEN/NASA GSFC.

ESCAPADE también está probando una estrategia de navegación diferente para llegar a Marte. En lugar de dirigirse directamente al planeta, las naves primero están recorriendo una órbita alrededor del punto de Lagrange 2, situado a unos 1,6 millones de kilómetros de la Tierra.

Este punto gravitacional permite mantener a las sondas en una trayectoria estable mientras esperan la alineación adecuada entre la Tierra y Marte. Cuando ambos planetas vuelvan a posicionarse favorablemente en noviembre de 2026, las naves regresarán cerca de la Tierra para realizar una asistencia gravitatoria, utilizando la gravedad de nuestro planeta para impulsarse hacia Marte.

La llegada al planeta rojo está prevista para septiembre de 2027.

Mientras tanto, las naves aprovecharán su recorrido para estudiar regiones poco exploradas del espacio, incluida la cola magnética de la Tierra, una zona lejana de la magnetosfera terrestre que casi nunca ha sido medida con instrumentos científicos. En otras palabras, ESCAPADE no solo investigará cómo Marte perdió su atmósfera. También ayudará a comprender mejor cómo funciona el clima espacial en todo el sistema solar.

Y ese conocimiento podría resultar clave cuando los seres humanos comiencen a viajar regularmente entre la Tierra y el planeta rojo.

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