Saltar al contenido
Ciencia

La NASA pierde uno de sus telescopios más importantes tras 22 años explorando el universo

La NASA confirmó el final de la misión del observatorio espacial Swift, lanzado en 2004 para estudiar las explosiones más poderosas del universo. Después de más de dos décadas de descubrimientos y un intento fallido de rescate, el satélite perdió demasiada altura y se prepara para reingresar en la atmósfera terrestre.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Después de casi 22 años explorando algunos de los fenómenos más extremos del cosmos, el observatorio espacial Swift de la NASA llegó al final de su misión. El satélite, que revolucionó el estudio de las explosiones de rayos gamma y otros acontecimientos astronómicos, realizó su última observación científica el 20 de octubre de 2026.

La agencia espacial estadounidense confirmó que Swift descendió hasta una altitud de aproximadamente 275 kilómetros, donde la resistencia atmosférica impidió que sus instrumentos continuaran funcionando con la estabilidad necesaria. Ahora, se espera que el observatorio reingrese en la atmósfera terrestre durante las próximas semanas.

¿Por qué la NASA tuvo que poner fin a la misión Swift?

Swift fue lanzado en noviembre de 2004 con una misión inicialmente prevista para dos años. Sin embargo, sus telescopios continuaron funcionando durante más de dos décadas, proporcionando información sobre algunos de los acontecimientos más energéticos del universo.

El problema que terminó con su actividad estuvo relacionado con un fenómeno que afecta a todos los satélites de órbita terrestre baja: la resistencia atmosférica. Aunque el aire a esas alturas es extremadamente tenue, genera un efecto de frenado que provoca una pérdida gradual de altitud.

En el caso de Swift, el aumento de la actividad solar intensificó este proceso, haciendo que el satélite descendiera más rápido de lo previsto. Al no contar con un sistema de propulsión capaz de elevar su órbita, su deterioro orbital se volvió irreversible.

La NASA pierde uno de sus telescopios más importantes tras 22 años explorando el universo
© NASA Goddard – Youtube.

El 20 de octubre, el observatorio entró en modo seguro y los responsables de la misión enviaron los comandos necesarios para finalizar sus operaciones.

Un intento de rescate espacial que terminó fracasando

Ante el riesgo de perder el observatorio, la NASA había contratado en septiembre de 2025 a la empresa Katalyst Space Technologies para desarrollar una operación de rescate.

El plan consistía en utilizar una nave robótica denominada LINK, diseñada para acercarse a Swift, capturarlo y elevarlo hasta una órbita más estable, prolongando así su vida científica.

LINK fue lanzada el 3 de julio de 2026, después de apenas nueve meses de desarrollo. Sin embargo, distintos problemas técnicos relacionados con el control de orientación de la nave impidieron completar la maniobra.

En agosto, la NASA canceló el intento de elevar Swift. La nave LINK continuó realizando pruebas tecnológicas antes de reingresar en la atmósfera terrestre el 25 de septiembre.

Tras el fracaso del rescate, Swift retomó temporalmente sus observaciones científicas, aprovechando sus últimas semanas operativas para recopilar información adicional sobre el universo.

Más de 2.000 explosiones cósmicas observadas

A pesar de su final, Swift deja un legado científico extraordinario. Durante sus años de funcionamiento, el observatorio registró más de 2.000 estallidos de rayos gamma, considerados entre las explosiones más energéticas conocidas del universo.

También estudió más de 1.400 supernovas, observó estrellas destruidas por agujeros negros y recopiló información sobre galaxias activas, asteroides y cometas.

Su combinación de instrumentos capaces de observar rayos gamma, rayos X, radiación ultravioleta y luz visible permitió investigar distintos aspectos de un mismo fenómeno astronómico.

Según la NASA, los datos obtenidos por Swift contribuyeron a cerca de 7.000 publicaciones científicas, consolidándolo como una herramienta fundamental para la astrofísica moderna.

Aunque el satélite está llegando al final de su existencia física, su archivo de observaciones seguirá disponible para nuevas investigaciones. Los científicos esperan que la información acumulada durante más de veinte años continúe impulsando descubrimientos sobre el funcionamiento del universo mucho después de su desaparición.

 

 

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

Compartir esta historia

Artículos relacionados