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Ciencia

La nave espacial enviada para rescatar el telescopio de la NASA está en problemas

La nave Link de Katalyst da tumbos en órbita y eso es una señal preocupante para una misión de rescate.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Este mes la NASA envió una misión de servicio para impedir que uno de sus satélites cayera. Ese satélite en problemas está esperando un suave empujón que lo mueva a una órbita más segura, pero su rescate hoy está en riesgo.

La nave de servicio desarrollada por el contratista Katalyst Space Technologies tuvo problemas con el control de actitud el fin de semana, según informó la NASA. Eso hizo que la nave, llamada LINK, diera giros en órbita y la comunicación fuera esporádica.

El equipo a cargo de la misión hoy trabaja para que LINK ya no gire a los tumbos y restablezca su actitud estable.

Un problema de actitud

La nave LINK de tres brazos despegó el 3 de julio a bordo de un avión Lockheed L-1011 reconvertido desde el atolón Kwajalein del Pacífico sur. La nave LINK se lanzó desde una altura de 12,2 kilómetros usando un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman.

Las cosas se veían bien al principio cuando Katalyst desplegó los paneles solares de la nave LINK y se establecieron las comunicaciones. Pero había cierta preocupación por una de las tres ruedas de reacción de la nave.

Las ruedas de reacción controlan la orientación de una nave espacial y estabilizan su rotación usando motores eléctricos para liberar fuerza de impulso. “El equipo de Katalyst también se ocupó de los problemas iniciales de comunicaciones y control de actitud que suelen verse en operaciones de vuelo y que incluyeron un problema con una de las tres ruedas de reacción de la nave”, escribió la NASA en las noticias del 15 de julio. “Tras identificar la causa implementaron parches en el software de vuelo y actualizaciones operativas que restauraron comunicación confiable y un control de actitud estable”.

Al continuar con el proceso de comisionar la nave espacial parece que el problema de rotación de la rueda persistía. “La investigación preliminar demuestra que dos de las tres ruedas de reacción de la nave LINK no están operativas y que se ha perdido algo de funcionalidad en el sistema de propulsión de gas frío”, indicó la NASA en sus noticias más recientes.

Nave al rescate

La NASA intenta usar la nave LINK para empujar el Observatorio Neil Gehreis Swift, que está cayendo. El Swift se lanzó a la baja órbita terrestre el 20 de noviembre de 2004 para estudiar las explosiones más potentes del cosmos: los estallidos de rayos gamma. A lo largo de su misión el Swift fue perdiendo gradualmente su altitud debido a la fuerza de atracción de la atmósfera, y hay 50% de probabilidades de que a mediados de 2026 haga un reingreso descontrolado.

Este año la NASA suspendió la actividad científica a bordo del Observatorio Neil Gehreis Swift esperando comprar tiempo hasta que estuviera dispuesto que la nave LINK pudiera encontrarse con el satélite, que ya tiene muchos años.

La nave LINK se diseñó para ir al encuentro del Swift y darle un leve empujón para llevarlo a una órbita más estable. La NASA espera evitar que el Swift se vea arrastrado a una altura tan baja como para que toque la atmósfera de la Tierra y se incendie al reingresar. Es decir que buscan extender su vida útil.

El equipo de Katalyst sigue en contacto con la nave LINK y trabaja para usar los propulsores eléctricos y lograr que deje de girar. El equipo también planea actualizar la navegación, control y guía de la nave LINK para ajustarse a la nueva configuración de la nave espacial.
A partir de allí el equipo de Katalyst, trabajando estrechamente con la NASA, evaluará revisar los planes para acercarse y captar al Swift dependiendo de la salud de la nave LINK para ver si es seguro continuar con la misión de rescate.

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