Tradicionalmente, los dispositivos electrónicos como los LED no se llevan muy bien con el agua, pero este caso es diferente. La pared que veis en la foto está formada por miles de LED dotados de sensores de humedad que aumentan su luminosidad cuanto más los mojas.

El resultado es una bella obra de arte interactiva en la que los asistentes pueden hacer grafitis con esponjas, pistolas de agua o pulverizadores. A medida que se seca, la pared vuelve a oscurecerse para permitir nuevos dibujos.

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La pared se llama Water Light Graffiti y es obra del artista francés Antonin Fourneau bajo la fundación Digital Arti. La obra basada en al agua ha estado expuesta en Nueva York y de ahí va camino a Francia. Resulta una idea interesante para iluminación urbana [Grohe].