El estado de Nueva Gales del Sur, en Australia atraviesa una de las peores sequĂ­as de los Ășltimos años. La ciudad de Broken Hill acaba de comprobarlo con una consecuencia inesperada. Sus calles se han llenado de rebaños de emĂșes que han invadido la ciudad en busca de agua y alimento.

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El EmĂș (Dromaius novaehollandiae) no es precisamente la paloma o el gorriĂłn a los que estamos acostumbrados. Se trata de un ave no voladora similar a las avestruces. Puede alcanzar los dos metros de altura, hasta 45 kilos de peso, y puede correr a velocidades de hasta 50 kmh.

EN Broken Hill, los emĂșes se han paseado tranquilamente por los calles, bebiendo de fuentes y sistemas de riego, y pastando en los Ășnicos prados verdes que quedan en todo el estado, los de los jardĂ­nes. Fuera de la ciudad, las praderas en las que pastan los emĂșes son un secarral marchito.

La sequĂ­a se debe al fenĂłmeno climĂĄtico conocido como El Niño, y los meteorĂłlogos prevĂ©n que se mantenga aĂșn unos meses mĂĄs. El gobierno australiano ha aprobado un presupuesto de 1.800 millones de dĂłlares australianos para ayudar a los granjeros a combatir la falta de agua. [vĂ­a NPR]