Tom Scott y un grupo de expertos llevaron a cabo un curioso experimento: montaron una barra de pan de ajo en un globo meteorológico en un intento de lanzarlo al espacio. Además, Scott quería probar el pan una vez que ha estado en el borde de la atmósfera. ¿A qué sabría?

El objetivo real era llevar el pan de ajo como mínimo hasta el borde del espacio con la ayuda de una lente ojo de pez, una radio GPS y una caja. Así pudieron rastrear el aterrizaje del pan tras dos horas de “vuelo” para luego probarlo.

¿Diferencias entre el pan “terrestre” y el “espacial”? Como explica Scott, el pan que regresó tenía una textura parecida a uno sacado del congelador y pasado brevemente por el microondas. Por tanto, es posible afirmar después de este experimento que el pan de ajo en la tierra siempre sabe mejor. [Digg]