Apenas horas después del fallecimiento del papa Francisco, las principales casas de apuestas del mundo activaron mercados insólitos pero cada vez más populares: ¿quién será el próximo papa? ¿Qué nombre elegirá? El fervor religioso se entrelaza con la lógica del azar, y las quinielas, como ocurrió en 2013, ya están en marcha.
Parolin y Tagle: Los favoritos para liderar la Iglesia

Las casas de apuestas más destacadas, desde Sportium hasta William Hill o Paddy Power, sitúan en lo más alto de las predicciones a dos cardenales: el italiano Pietro Parolin y el filipino Luis Antonio Tagle. Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano, lidera con una cuota de 2,75 en Sportium, frente a los 3,20 que ofrece por Tagle, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
En otras plataformas, como William Hill, ambos amanecieron el lunes empatados a 2,75, aunque este martes Parolin ganó ventaja con una bajada a 2,5. Curiosamente, Paddy Power invierte los papeles: propone una cuota de 3,5 por Tagle y eleva a Parolin a 4. Ladbrokes, por su parte, otorga las mayores recompensas a ambos, con 4 y 4,5 euros por cada unidad apostada, respectivamente.
En un escalón más abajo aparecen nombres como el ghanés Peter Turkson y el italiano Matteo Zuppi, ambos con cuota 8, seguidos del húngaro Péter Erdő, con 9. Incluso el español Antonio Cañizares, quien no participará en el cónclave por motivos de salud, figura en Sportium como el último de los candidatos posibles, con una cuota de 101.
También se apuesta al nombre del futuro papa

Además de especular sobre el sucesor de Francisco, algunas casas permiten arriesgarse a adivinar el nombre que adoptará el nuevo pontífice. William Hill lidera esta propuesta y curiosamente sitúa como favoritos los tres nombres más recientes: Francisco (cuota 2,50), Benedicto (4) y Juan Pablo (6). En cuarta posición aparece León, con 8 euros por euro apostado, lo que sugiere una mezcla de tradición y expectativa en los pronósticos.
Elegir un nombre papal no es un acto trivial: refleja el mensaje y la misión que el nuevo líder de la Iglesia quiere transmitir al mundo. Por eso, este tipo de apuestas despiertan tanto morbo como análisis teológico.
Estados Unidos: Una excepción en la fiebre de apuestas

Aunque gran parte de Europa ya ha abierto sus mercados, en Estados Unidos este tipo de apuestas no están permitidas. Desde la Asociación Americana de Juego (AGA) se recuerda que está prohibido apostar por la elección de un papa, incluso en Nevada, hogar de Las Vegas.
Esta restricción se remonta al cónclave de 2013, cuando tras la renuncia de Benedicto XVI, se consultó a la AGA sobre la legalidad de este tipo de pronósticos. «No es legal apostar a quién será el nuevo papa en Estados Unidos», afirmó entonces Holly Wetzel, portavoz de la organización.
Un cónclave incierto con la mirada del mundo puesta en el azar
Con el 5 de mayo como posible inicio del cónclave, todas las miradas apuntan a Roma, pero también a las cuotas. Si bien Pietro Parolin y Luis Antonio Tagle se perfilan como los favoritos, la historia ha demostrado que las sorpresas son posibles: Jorge Bergoglio, en 2013, no figuraba entre los nombres más apostados. Y aun así, fue elegido.