Image: Rebikoff Foundation/Science AAAS/YouTube

El pez rape de aguas profundas parece una especie de vestigio trágico de la era precámbrica, con su cabeza grande, ojos muertos, colmillos y una brillante “caña de pescar” que se extiende desde su aleta dorsal. Los científicos nunca habían visto a estas criaturas aparearse en la naturaleza, pero lamentablemente, ya no es el caso. Con nuestras más sinceras disculpas les presentamos las primeras imágenes.

Como informa Katie Langin en Science Magazine, esta grabación sin precedentes fue obra de los cineastas de vida silvestre, Kirsten y Joachim Jakobsen, un matrimonio que exploraba un área cerca de las Azores en representación de la Fundación Rebikoff-Niggeler cuando se encontraron con la escena “sexual”.

En el video se puede ver a una rape hembra con sus filamentos bioluminiscentes y aletas extendidas, mientras que un macho enano se encuentra en su vientre. Este tipo de apareamiento entre ambos se fusionó en lo que los biólogos llaman parasitismo sexual; el macho recibe protección y nutrientes preciosos del sistema circulatorio de la hembra, y a cambio la hembra tiene un suministro constante de esperma para cuando esté lista para engendrar. Es el círculo de la vida ...

Los Jakobsens habían estado investigando una pared de aguas profundas en el lado sur de la isla de São Jorge en su submarino Lula1000, cuando la hembra y su pareja parásita aparecieron a la vista a una profundidad de 800 metros. La pareja de investigadores siguió a los peces durante media hora, filmando sus movimientos a través de la ventana de un metro de ancho del sumergible.

Advertisement

Después, enviaron el video a Ted Pietsch, un investigador de peces de aguas profundas de la Universidad de Washington, Seattle, quien confirmó la identidad del rape y la naturaleza de la escena. “He estado estudiando estos animales la mayor parte de mi vida y nunca he visto algo así”, dijo a Science Magazine. Antes de esto, los científicos ya sabían que el pez rape se apareaba de esta manera, como lo sugieren especímenes recuperados de hembras muertas con machos muertos aún unidos a ellos. Lo que tenemos que admitir es que es extrañamente romántico.

Otro aspecto fascinante del video son los filamentos y esa especie de rayos de aletas de la hembra, que se extienden hacia fuera en un perímetro alrededor del macho. Estas estructuras brillantes son como un cruce entre los bigotes de un gato y una tela de araña; sienten las aguas alrededor del rape ante depredadores y presas. Cuando se detecta un posible alimento, la hembra, que por lo demás es sedentaria, se lanza repentinamente en dirección al objetivo.

En cuanto a cĂłmo un pez rape escapa a la destrucciĂłn cuando se acerca a una hembra, nadie lo sabe. Debe ser por su buena apariencia. [Science Magazine]