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Ciencia

Un modelo calcula que el planeta podría tocar los 2°C de calentamiento en marzo de 2027: la probabilidad ya no es tan baja como parece

No sería un cruce permanente del límite que fija el Acuerdo de París. Pero alcanzar ese número, aunque sea por unas semanas, ya activa mecanismos que después cuesta mucho revertir
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Un estudio experimental, todavía sin revisión por pares, estima que la temperatura media global podría superar de forma temporal los 2°C sobre los niveles preindustriales durante la primavera boreal de 2027, empujada por un episodio de El Niño proyectado como excepcional. El trabajo, elaborado por el investigador independiente Baptiste Boussemart y publicado como preimpresión en EGUsphere, ubica la anomalía de temperatura cerca de +1,9°C entre enero y mayo de 2027, con un pico promedio de +1,91°C en marzo, el momento en que el calentamiento del Pacífico ecuatorial tendría mayor incidencia sobre la temperatura del planeta.

Cómo funciona el modelo que hizo el cálculo

Onu Advierte Sobre Calentamiento Global
© Javier Miranda – Unsplash

Para separar el efecto de El Niño de la tendencia de calentamiento de fondo atribuida a la actividad humana, Boussemart desarrolló TESR, un modelo estadístico de regresión Ridge que usa el índice Niño 3.4 (que mide las anomalías de temperatura superficial del Pacífico ecuatorial central y oriental) como predictor. Según el propio estudio, el modelo logró una reducción del 47,4% en el error retrospectivo frente a un método de referencia más simple, una validación estadística que respalda la seriedad del ejercicio, aunque el autor aclara que la amplitud de El Niño usada para proyectar 2026-2027 supera el rango histórico con el que se entrenó el modelo, por lo que pide tratar los resultados como experimentales y no como un pronóstico climático definitivo.

Qué tan probable es realmente

El cálculo inicial ubica en apenas entre 23% y 24% la probabilidad de superar los 2°C de forma temporal durante la primavera de 2027. Pero esa cifra sube a un rango de entre 45% y 60% al ajustar una limitación conocida del modelo, que históricamente tiende a subestimar los picos de temperatura más extremos. El estudio calcula además que 2027 tiene altas chances de convertirse en el año más cálido desde que existen registros instrumentales, con una anomalía anual estimada de entre +1,57°C y +1,92°C, y considera muy probable que se supere el umbral de 1,5°C (el límite más ambicioso del Acuerdo de París) durante varios meses seguidos.

Superar el umbral por unas semanas no es lo mismo que cruzarlo para siempre

Termometro
© Immo Wegmann – Unsplash

Un pico temporal por encima de los 2°C no significa que el planeta haya rebasado de forma permanente el límite fijado en el Acuerdo de París, que se mide con promedios de entre 20 y 30 años, no con mediciones puntuales. «Que un año o un mes en particular supere ese umbral indica que el planeta se acerca rápidamente al límite, pero el impacto sistémico irreversible solo se consolida cuando la media a largo plazo se estabiliza por encima de esa cifra», explicó a Infobae Cindy Fernández, meteoróloga de Meteored.

Los puntos de inflexión que preocupan

La diferencia tiene que ver con la inercia térmica del sistema climático. Un salto transitorio ligado a la variabilidad natural, como El Niño, puede retroceder una vez que el fenómeno pierde fuerza. El riesgo aparece si las temperaturas elevadas se sostienen: en ese punto pueden activarse los llamados puntos de inflexión, procesos de retroalimentación positiva en los que un cambio desencadena otro más grave. El deshielo del permafrost puede liberar más metano a la atmósfera, la pérdida de hielo reduce el albedo (la capacidad del planeta de reflejar radiación solar) y un océano más cálido se vuelve menos eficaz para absorber dióxido de carbono, según detalló la misma especialista.

El contexto: agosto de 2026 ya rompió récords

La proyección no aparece en el vacío. Según datos de Copernicus, agosto de 2026 fue el agosto más cálido de toda la serie de registros ERA5, con una anomalía de +1,65°C sobre el nivel preindustrial, y ese mismo mes el 17% de la superficie terrestre registró lluvias dentro del 10% más extremo de toda la serie histórica, la mayor extensión de precipitaciones extremas para un mes de agosto desde 1940. La Organización Meteorológica Mundial, por su parte, calcula en casi 100% la probabilidad de que El Niño se mantenga activo hasta febrero de 2027, lo que seguirá alterando patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta durante los próximos meses.

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