El F-35 Lightning II no solo es uno de los cazas más caros y avanzados del mundo, también está resultando ser uno de los más problemáticos. Las fuerzas aéreas de EE.UU. (USAF), uno de los países que planea comprar miles de F-35, ha confirmado un nuevo y embarazoso fallo: el aparato no puede funcionar si su combustible se recalienta. Es decir, imposible utilizar los camiones de repostaje en las bases aéreas si estos han estado expuestos al sol durante mucho tiempo. Teniendo en cuenta que el F-35 está pensado para despegar de bases en mitad del desierto o el Pacífico, el problema es en realidad un enorme inconveniente.

El F-35 lleva en desarrollo durante más de una década y este nuevo problema se añade a una lista que comienza a ser demasiado abultada. En ella destacan problemas anteriores de sobrecalentamiento o motores incendiados en el modelo F-35 A, uno de los tres en desarrollo.

Ahora surge este nuevo obstáculo, del que lo más curioso es la solución puesta en marcha: pintar los camiones de repostaje con una pintura blanca reflectante para evitar que el combustible en su interior se caliente. Al parecer, esta medida es bastante más barata que solucionar el problema directamente en el caza. Repintar los camiones cuesta unos 4.000 dólares por unidad, mientras que reparar el problema en el caza podría acabar en cientos de miles de dólares por cada avión.

Uno de los camiones pintados con material reflectante para reducir la temperatura del combustible

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Una de las compañías encargadas del repostaje en la base aérea Luke, en Arizona, ha explicado que, efectivamente, han pintado de blanco los camiones de combustible para esquivar el problema. "El F-35 tiene un nivel máximo de temperatura de combustible y puede que no funcione correctamente si la temperatura de combustible es demasiado alta, así que después de colaborar con otras bases y recibir luz verde, hemos pintado los tanques [de los camiones] de blanco", explica Jacob Hartman, operario jefe del escuadrón de logística de la base Luke. Otro de los responsables de la base explica que la solución es solo a corto plazo. A largo plazo, la idea es instalar aparcamientos cubiertos que ofrezcan sombra a los camiones de repostaje.

La compañía de repostaje de la base Luke no es la primera en experimentar este problema. También tuvieron que enfrentarse a lo mismo en la base Edwards, en California. El sobrecalentamiento del F-35 puede obligar a detener el avión mucho antes de lo previsto. Si el combustible que utiliza está más caliente de lo debido de inicio, aumenta el peligro de tener que detener el F-35 antes de tiempo. Lo chocante de todo esto es que la solución sea repintar camiones y construir aparcamientos con sombra, en lugar de reparar el avión. Una solución que parece destinada a evitar que el coste de desarrollo del avión de dispare aún más. [vía USAF y Foxtrot Alpha]

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