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Ciencia

Pandora ya comenzó a estudiar atmósferas de exoplanetas y podría ayudar a encontrar mundos habitables

El pequeño satélite de la NASA terminó su etapa de comprobaciones y ya comenzó sus observaciones científicas. Su misión será estudiar al menos 20 exoplanetas y sus estrellas para distinguir mejor qué señales proceden realmente de sus atmósferas, una información clave para interpretar futuros indicios de agua y habitabilidad.
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La NASA ya puso en marcha una nueva herramienta para estudiar mundos situados fuera del sistema solar. Pandora, un pequeño telescopio espacial lanzado el 11 de enero de 2026, terminó su etapa inicial de ajustes y comenzó oficialmente sus observaciones científicas de exoplanetas y de las estrellas alrededor de las cuales orbitan.

Durante su primer año de operaciones, la misión estudiará al menos 20 exoplanetas conocidos para determinar si sus atmósferas contienen sustancias y estructuras como vapor de agua, nubes o brumas. Pero Pandora tiene además una misión especialmente importante: averiguar hasta qué punto las propias estrellas pueden confundir esas mediciones.

El problema de mirar un planeta delante de su estrella

Uno de los principales métodos para estudiar atmósferas de exoplanetas consiste en observarlos cuando pasan frente a su estrella, un fenómeno denominado tránsito.

Durante ese momento, una pequeña fracción de la luz estelar atraviesa la atmósfera del planeta antes de llegar hasta el telescopio. Los gases presentes absorben determinadas longitudes de onda, dejando una especie de huella química que permite a los astrónomos inferir qué sustancias existen allí.

Pandora ya comenzó a estudiar atmósferas de exoplanetas y podría ayudar a encontrar mundos habitables
© Fraser Cain – Youtube.

El problema es que las estrellas no son superficies perfectamente uniformes.

Al igual que el Sol, pueden presentar regiones más oscuras y frías, similares a las manchas solares, y otras más calientes y brillantes conocidas como fáculas. Estas estructuras aparecen, desaparecen y se desplazan mientras la estrella gira, modificando su espectro.

Eso puede generar una confusión importante: una señal que aparentemente corresponde a agua u otra molécula en la atmósfera de un planeta podría estar siendo producida o alterada por la propia estrella. Pandora fue diseñada precisamente para reducir esa incertidumbre.

Observar planeta y estrella al mismo tiempo

El telescopio puede medir simultáneamente el brillo de la estrella en luz visible y recoger información espectral en el infrarrojo cercano tanto de la estrella como del planeta.

La estrategia contempla observar cada sistema 10 veces durante períodos continuos de 24 horas, algo que permite seguir cómo cambia la estrella y separar mejor su comportamiento de las señales correspondientes al exoplaneta. El instrumento trabaja en longitudes de onda visibles de aproximadamente 380 a 750 nanómetros y en el infrarrojo cercano entre unos 860 y 1.630 nanómetros.

Pandora tiene además una conexión directa con uno de los telescopios espaciales más avanzados de la historia: su detector de infrarrojo cercano fue originalmente construido como repuesto para el telescopio espacial James Webb.

Por eso, los datos obtenidos por Pandora pueden ayudar a interpretar con mayor precisión algunas observaciones realizadas por Webb, especialmente cuando los astrónomos intentan determinar si determinadas señales proceden realmente de la atmósfera de un planeta. La misión no está diseñada para descubrir cientos de nuevos mundos, sino para resolver uno de los principales problemas a la hora de caracterizarlos.

Comprender mejor qué parte de la luz procede del planeta y cuál pertenece a la estrella podría ser especialmente importante cuando futuros telescopios busquen agua, oxígeno u otras moléculas relacionadas con ambientes potencialmente habitables.

Pandora es mucho más pequeño que Webb, pero su papel puede resultar complementario: ayudar a evitar que confundamos la actividad de una estrella con la química de un mundo situado a decenas o cientos de años luz.

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

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