Un informe recogido por The Independent y respaldado por diversos estudios científicos apunta a que ciertos alimentos pueden reducir parte del daño vascular asociado a estar demasiado tiempo sentado, incluso en personas con baja actividad física.
Sedentarismo: un riesgo que se acumula
Según datos de los Centers for Disease Control and Prevention, uno de cada cuatro adultos en Estados Unidos pasa más de ocho horas al día sentado. Esta conducta se asocia con un mayor riesgo de obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.
El problema no es solo la falta de ejercicio, sino el impacto directo que la inactividad prolongada tiene sobre la circulación: el flujo sanguíneo se vuelve más lento, los vasos pierden elasticidad y aumenta la inflamación sistémica.

Flavonoles: aliados silenciosos de las arterias
Aquí es donde entra la alimentación. Diversas investigaciones destacan el papel de los flavonoles, compuestos vegetales con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Están presentes en alimentos como el té, el cacao, los frutos rojos o algunas verduras.
La doctora Catarina Rendeiro, investigadora de la Universidad de Birmingham, explica que consumir alimentos ricos en flavonoles puede mejorar la función vascular incluso en personas sedentarias, sobre todo si se combina con pequeñas interrupciones del tiempo sentado, como caminatas breves.
Cacao, pero no cualquier chocolate
El cacao puro —sin azúcar añadido— es una de las fuentes más concentradas de flavonoles. Estudios recientes muestran que puede favorecer la circulación y ayudar a regular la presión arterial. Sin embargo, los expertos advierten que estos beneficios no se trasladan al chocolate industrial, ya que el procesamiento reduce los flavonoles y añade grasas y azúcares poco saludables.
Multitud de estudios indican que realizar "snacks de movimiento" a lo largo del día reduce de manera importante los riesgos del sedentarismo. pic.twitter.com/IU4Yyi18fN
— Marcos-FitRebelde (@FITrebelde) December 21, 2022
Verduras de hoja verde y nitratos naturales
Espinaca, kale, rúcula o lechuga aportan antioxidantes y nitratos naturales que el cuerpo transforma en óxido nítrico, una molécula clave para la dilatación de los vasos sanguíneos. Especialistas de la Cleveland Clinic aclaran que estos nitratos, presentes de forma natural en vegetales, no son perjudiciales, a diferencia de los añadidos a alimentos ultraprocesados.
Frutos rojos, té y frutos secos
Los frutos rojos destacan por su contenido en antocianinas, asociadas con una reducción del riesgo de hipertensión. La investigadora Aedin Cassidy, de la Universidad de East Anglia, señala que son de los flavonoides más protectores para la salud cardiovascular.
El té verde y negro, ricos en catequinas, también muestran beneficios sobre la elasticidad vascular, según el Dr. Howard Sesso, de la Harvard Medical School. A esto se suman frutos secos como nueces o maní sin sal, vinculados a una mejor circulación y menor inflamación.
No sustituyen moverse, pero sí ayudan
Los expertos coinciden en un punto clave: ningún alimento compensa por completo el sedentarismo, pero una dieta rica en flavonoles, antioxidantes y vegetales puede actuar como un amortiguador metabólico. En un mundo donde pasar horas sentado es casi inevitable, cuidar lo que ponemos en el plato puede ser una de las formas más accesibles de proteger el corazón.
Fuente: Infobae.