Saltar al contenido
Ciencia

Perú va a convertir un cañón de los Andes en un telescopio de partículas: usará la propia montaña para cazar neutrinos que casi ningún otro detector del mundo puede ver bien

El Cañón del Colca no necesita que nadie perfore un solo metro de roca para convertirse en un instrumento científico. Un consorcio de 26 instituciones de nueve países planea instrumentar sus laderas para detectar, por primera vez con alta precisión, un tipo de partícula fantasma que ningún observatorio actual logra distinguir bien de sus primas: los neutrinos tau de altísima energía
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

El proyecto se llama TAMBO (Tau Air-shower Mountain-Based Observatory) y busca instalar miles de detectores en la ladera opuesta del cañón, en la región de Arequipa. Los neutrinos son partículas subatómicas tan abundantes como difíciles de atrapar: atraviesan materia común casi sin interactuar con ella, lo que los vuelve mensajeros casi perfectos de fenómenos cósmicos violentos, pero también objetivos esquivos para cualquier detector. Según describe el Grupo de Altas Energías de la Pontificia Universidad Católica del Perú, TAMBO apunta específicamente a neutrinos tau que rozan la Tierra, viajando justo por debajo del horizonte, hasta interactuar con la roca densa de la montaña.

Esa interacción produce una partícula llamada tau, que continúa la trayectoria original y se descompone en el aire del valle en una lluvia de partículas secundarias. Esa lluvia, conocida como cascada atmosférica, es lo que finalmente detecta la red de sensores instalada en la pared opuesta del cañón. La montaña no es un obstáculo para el experimento: es, literalmente, parte del instrumento de medición.

Por qué el neutrino tau es tan difícil de aislar

Primera Observacion De Un Nuetrino
Primera observación de un neutrino © Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=130681

Existen tres tipos o “sabores” de neutrinos, y distinguir cuál de ellos llegó hasta un detector es uno de los mayores desafíos de la astronomía de neutrinos actual. Observatorios como IceCube, en la Antártida, ya detectaron un flujo de neutrinos astrofísicos de altísima energía, pero la dificultad para diferenciar neutrinos electrónicos de neutrinos tau limita cuánto se puede aprender sobre el origen y la composición real de ese flujo. TAMBO fue diseñado específicamente para llenar ese vacío: apunta al rango de energía de 1 a 100 petaelectronvoltios, una franja intermedia entre lo que ya miden bien los grandes observatorios de neutrinos de alta energía y los detectores pensados para energías todavía mayores.

El diseño conceptual contempla un arreglo de miles de detectores Cherenkov de agua y centelladores plásticos distribuidos por la ladera del cañón, con un espaciado de unos 100 metros entre sensores. La profundidad y la geometría particular del Colca permiten reducir de forma considerable los costos de infraestructura frente a alternativas como los detectores basados en enormes volúmenes de hielo o de agua, según explicó Saneli Carbajal, investigadora de la Universidad del Pacífico que lidera la participación peruana en el proyecto.

Ciencia, pero también ingeniería social

Cañon De Colca
© Nomad Pixel – Shutterstock

La colaboración internacional detrás de TAMBO no se limita a físicos de partículas. Desde la Universidad del Pacífico, un equipo de ingenieros y economistas desarrolla una metodología de análisis costo-beneficio pensada específicamente para infraestructura científica de gran escala instalada en países en desarrollo, con el objetivo de anticipar el impacto socioeconómico del observatorio sobre las comunidades cercanas al cañón. En paralelo, la carrera de Humanidades Digitales de la misma universidad trabaja en experiencias de realidad aumentada pensadas para explicar, de forma accesible, qué es un neutrino y por qué vale la pena instalar un observatorio de esta escala en la región.

Es un enfoque poco habitual para un proyecto de física de partículas: tratar el impacto social y educativo del observatorio como una línea de investigación tan formal como el propio diseño de los sensores, en lugar de una consideración secundaria posterior a la obra.

De un prototipo chico a un observatorio completo en 2028

El proyecto atraviesa hoy una fase inicial centrada en TAMBITO, un prototipo a menor escala pensado para poner a prueba la tecnología de detección antes de avanzar hacia el despliegue completo. Esa validación previa es un paso habitual en experimentos de esta envergadura: permite ajustar el diseño de los sensores y del sistema de detección con una inversión mucho menor a la que exigiría construir el observatorio final directamente. El desarrollo completo de TAMBO está proyectado para 2028.

Un observatorio que también busca abrir puertas

Más allá de su objetivo científico central, el proyecto contempla un trabajo conjunto con universidades y comunidades de Arequipa orientado a fortalecer la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en la región, y a ampliar el acceso a la educación superior. Para Perú, sumarse como socio activo de una colaboración internacional de esta escala, en lugar de solo ceder el territorio donde se instala el experimento, representa una forma distinta de participar en la física de partículas de frontera: no únicamente como sede geográfica, sino como parte de la investigación misma.

Compartir esta historia

Artículos relacionados