Por segunda vez en las últimas semanas, el medio especializado en vehículos eléctricos Electrek informó sobre un accidente mortal en el que un Tesla se detuvo por completo en medio del tránsito mientras tenía activado su sistema de asistencia a la conducción.
Dos accidentes similares ocurridos con pocas semanas de diferencia
El primer incidente investigado por el sitio ocurrió en Florida el 6 de octubre de 2025. Según el informe, un hombre de 43 años murió al volante de su Tesla Model 3 de 2020 después de que el vehículo se detuviera completamente en un carril activo de la autopista interestatal 4.
Un camión con semirremolque intentó esquivarlo, pero terminó golpeando la parte trasera del Tesla. El impacto empujó el automóvil contra una barrera de contención y provocó que volcara. El conductor fue declarado muerto en el lugar.
Una situación aparentemente similar se produjo el 31 de octubre de 2025 en Arizona. Una vez más, un Tesla Model 3 de 2020 se detuvo repentinamente en un carril habilitado, esta vez en la autopista Loop 202. El automóvil fue embestido desde atrás por una camioneta Ford F-350.
En ninguno de los dos casos, los primeros informes sobre los accidentes parecían mencionar el Autopilot de Tesla, el sistema “Full Self-Driving (Supervised)” ni ninguna otra tecnología de asistencia a la conducción. Sin embargo, Electrek logró relacionar ambos incidentes con los documentos presentados por Tesla ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA). Así descubrió que los sistemas de conducción automatizada de la compañía estaban activados durante los dos accidentes.
En el caso de Florida, el informe de la NHTSA indicaba que el “estado de activación” del sistema de automatización figuraba como “activación verificada”. Los fabricantes están obligados a informar si un sistema de asistencia a la conducción de nivel 2 o superior estuvo activo durante los 30 segundos previos al impacto. Esto indicaría que alguna función de conducción automatizada estaba encendida antes del choque. De acuerdo con Electrek, el informe del accidente ocurrido en Arizona mostraba el mismo estado de “activación verificada”.
Las frenadas fantasma vuelven a quedar bajo la lupa
Desde hace años se conocen reportes sobre problemas de frenadas fantasma en los sistemas de conducción automatizada de Tesla. En algunas ocasiones, los vehículos reducen drásticamente la velocidad o incluso se detienen sin un motivo aparente.
Actualmente, este problema es objeto de una demanda colectiva contra la compañía. En Australia también avanza otro proceso judicial relacionado con estas fallas. El juez encargado del caso sugirió recientemente designar a un auditor independiente para revisar las plataformas internas de ingeniería de Tesla, debido a las demoras de la empresa durante la etapa de presentación de pruebas.
Los casos revelados por Electrek no necesariamente exponen un problema desconocido. Sin embargo, resulta preocupante que dos incidentes hayan ocurrido de una manera prácticamente idéntica y con tan pocos días de diferencia.
Otro aspecto especialmente llamativo es que Tesla aparentemente logró evitar un mayor escrutinio, ya que los primeros informes sobre los accidentes no mencionaron que sus sistemas de conducción automatizada estaban activos en el momento de los choques.
Gizmodo se comunicó con Tesla para solicitar comentarios sobre estos informes, pero no recibió respuesta antes de la publicación del artículo.