La revista Wired publica un extenso artículo sobre la ciencia que explica por qué tus auriculares se enredan en el bolsillo. No hay mucho que hacer, es un fenómeno inevitable que ocurre al enrollar el cable en círculo. Los extremos - el auricular - tienden a rotar con el movimiento y ese giro acaba traduciéndose en una tensión que genera los nudos. ¿La solución?

Hay varias formas de minimizar los enredos. La primera es hacer los cables más rígidos, sobre todo en los extremos que conectan con el auricular y la clavija. La mayoría de los auriculares tienen ya un refuerzo en estos puntos. Si no lo tienen, un poco de cinta puede ayudar. Otra opción, y más práctica, es llevar los auriculares en una cajita o algún otro contenedor de reducidas dimensiones. El objetivo es que el cable no pueda moverse con tanta libertad como la que tiene en el bolsillo. Sencillo, pero funciona.

Y si no te importa invertir un minuto a la hora de enrollarlos este sistema es el mejor:

1. Haz los cuernos con tus dedos.

2. Sujeta los auriculares con el pulgar.

3. Enrolla el cable en forma de ocho.

4. Con los últimos centímetros, enrolla el cable alrededor de la intersección.

5. Engancha la clavija en la última vuelta.

La forma en ocho es la más efectiva para limitar el movimiento de los cables y al asegurar la clavija al final se reduce la tensión. Este es el vídeo que muestra el proceso paso a paso:

Si ya has probado todo lo anterior, puedes leer al completo la ciencia detrás de los auriculares enrededados aquí (en inglés). Merece la pena.