Image: La momia (Maidstone Museum UK/Nikon Metrology UK)

Cuando la pequeña momia se descubrió, los investigadores dieron por hecho que aquella pieza de hace 2.100 años del antiguo Egipto contenía los restos de un ave. Una teoría con mucho sentido si tenemos en cuenta las decoraciones con temática de halcón y el tamaño de la momia. Resulta que no, que era humana.

Al parecer, la momia llevaba tiempo almacenada en el Museo Maidstone en Kent, Inglaterra, y figuraba en el inventario como EA 493 Halcón momificado, período ptolemaico. Además, el marco funerario era del tamaño perfecto para un ave de estas características, con la cabeza de un halcón pintado en dorado y jeroglíficos que hacían referencias a Horus, el dios del cielo con cabeza de halcón de los antiguos egipcios.

Advertisement

No sólo eso. La momificación de animales era una práctica muy común en el antiguo Egipto, por lo que la momia no se destacó como algo particularmente especial o inusual. De hecho, ni siquiera se le hizo una tomografía computarizada.

Pasaron los años hasta que el museo pensó que podría incluir algunas momias de animales de su colección para ser escaneadas como lo hacían con las humanas. La primera sorpresa: unos brazos cruzados sobre el cofre revelaban que no era un halcón, sin embargo, el escaneo no fue muy detallado, y los expertos del museo pensaron que podría haber sido un mono.

Posteriormente, el antropólogo Andrew Nelson organizó un equipo para analizar exhaustivamente la momia. Ahora sí, el grupo descubrió que los huesos pertenecían a un feto masculino, de entre las semanas 22 y 28 de gestación, con anormalidades espinales severas y un defecto congénito muy raro que impedía que el cerebro y el cráneo se desarrollaran adecuadamente. Según Nelson:

Sobre la base del escaneo de mayor resolución de una momia fetal que se haya hecho, hemos podido determinar que este individuo era anencefálico. Hubiera sido un nacimiento ya muerto, no hubiera vivido hasta el nacimiento. Toda la parte superior de su cráneo no está formada. Los arcos de las vértebras de su columna vertebral no se han cerrado. Sus orejas están en la parte posterior de su cabeza.

Advertisement

Image: La momia “ave” (Maidstone Museum UK/Nikon Metrology UK)

Las exploraciones revelaron que los dedos de las manos y los pies estaban bien formados, pero la deformación del cráneo era tan grave que el cerebro prácticamente no habría existido. Además, detectaron que tenía un paladar hendido y un labio leporino. Tras el hallazgo, los investigadores creen que la forma en que se conservaron los restos significa que su familia lo consideraba especial. Según Nelson:

Hubiera sido un momento trágico para la familia perder a su bebé y dar a luz a un feto de aspecto muy extraño, no un feto de aspecto normal en absoluto. La respuesta de la familia fue momificarlo, lo cual era muy raro. En el antiguo Egipto, los fetos solían ser enterrados en macetas, debajo de los pisos de las casas, de varias maneras. Se sabe que solo se han momificado alrededor de seis u ocho, por lo que este es uno muy especial.

Advertisement

Image: Scan interior (Maidstone Museum UK/Nikon Metrology UK)

El equipo cree que el feto puede insinuar que la dieta de la madre era baja en alimentos que proporcionan ácido fólico, una vitamina que desempeña un papel importante en el desarrollo del tubo neural. Su consumo se ha relacionado con un menor riesgo de anencefalia.

¿Y por qué la momia estaba decorada con imágenes de aves?Desafortunadamente, su investigación no ha conseguido averiguar cuál fue el motivo que les llevó al error inicial. [LiveScience]