En 1921 el legendario explorador Ernest Shckleton se embarcó en lo que sería su última expedición polar. Lamentablemente Shackleton murió a bordo del Quest antes de ingresar en las aguas del Ártico. El Quest, que ya había estado explorando la región, se hundió frente a las costas del noreste de Canadá, y quedó sumergido desde 1962, oculto a la vista… hasta ahora.
Una expedición única encabezada por la Sociedad Real Geográfica de Canadá (Royal Canadian Geographical Society – RCGS) descubrió y fotografió el naufragio del Quest. Con vehículos operados remotamente por la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI) se halló el barco a 390 metros de profundidad en el Mar de Labrador. El naufragio se convirtió en un “maravilloso oasis de vida en un lecho marino estéril” pero después de más de 80 años el barco que fue testigo de los últimos días de Shackleton se puede reconocer, según Canadian Geographic, publicación afiliada a la RCGS.
“El Quest no era un barco grande, pero me pareció enorme”, dijo el líder de la expedición y CEO de la RCGS John Geiger, hablando con Canadian Geographic. “Es conmovedor pensar en Shackleton recorriendo esa cubierta”.
Sed insaciable
Sir Ernest Shackleton fue una figura central en la era heroica de la exploración antártica hacia fines del siglo XIX. Durante su época, exploradores del mundo entero osaban navegar los helados mares para conquistar el continente antártico. Shackleton no fue el primero en llegar al polo sur (ese fue el explorador noruego Roald Amundsen) pero sus muchos viajes a los mares del sur prepararon el camino para las expediciones y la ciencia en la Antártida.

Fue a bordo del Quest que el explorador pasó sus últimos días. Cuando murió a bordo a causa de un ataque cardíaco a los 47 años, la expedición se abortó y entonces el Quest sirvió en otras expediciones y viajes de caza de focas en el Ártico hasta 1962, cuando se hundió porque el hielo que se partía en bloques perforó su estructura. En 2024, tras 80 años, el equipo de sonar de la RCGS descubrió la última morada del barco.
La heroica expedición, ver. 2026
Tras el monumental descubrimiento la RCGS organizó una expedición al naufragio del Quest, la Expedición 2026 a la Era Heroica, proyecto que se lanzó el 2 de julio de este año. El objetivo era usar una combinación de tecnologías de fotogrametría y video en ultra alta resolución para evaluar el estado actual del Quest y de otro barco perdido, el Terra Nova capitaneado por Robert Falcon Scott, contemporáneo de Shackleton.

Cuando el equipo detectó el naufragio, vio que el barco estaba en peores condiciones de lo que esperaban a partir de las imágenes de sonar de 2024. Lo más notable era que un manto grueso de redes de pesca y otros elementos cubrían el sitio del naufragio y con ello, la vista de los vehículos que operaban remotamente no brindaba imágenes claras. Sin embargo, esa “desilusión” se convirtió en “entusiasmo” cuando los vehículos remotos enviaron todas las imágenes de reconocimiento, expresó el equipo ante Canadian Geographic.
Renovado propósito científico
Tal parece que el Quest en sí mismo ahora se convierte en experimento de la ciencia, explicó Antoine Normandin, director de investigaciones de la expedición. A lo largo de su vida útil el Quest cumplió varios objetivos y se le hicieron renovaciones en distintas épocas tecnológicas, actualizando su motor, por ejemplo, a combustible diesel en lugar de vapor, y con la reconstrucción de su popa y proa después de la Segunda Guerra Mundial. Además, hoy hay “capas visibles de biodiversidad” en torno al naufragio, añadió también.

“Es impresionante el impacto de la historia humana, porque se ha creado un hábitat”, le dijo a Canadian Geographic Kirstin Meyer-Kaiser, bióloga del WHOI. “Estamos sumando biodiversidad a escala local en el naufragio, y quizá también a escala regional porque ahora se ha convertido en el primer paso de la propagación de algunas de esas especies”.
Los hallazgos son solo la primera parte, en la primera semana de la expedición. La RCGS seguirá explorando el barco en mayor detalle en los próximos meses. Pero como dijo Normandin: el Quest sigue siendo un barco de investigación, solo que de un modo diferente.