El espectro autista es más diverso de lo que imaginábamos. Una investigación publicada en Nature demuestra que el autismo diagnosticado en la infancia temprana responde a un perfil genético diferente del detectado en la adolescencia o adultez. El hallazgo cuestiona la visión de un “único autismo” y sugiere hablar de “los autismos”, cada uno con sus bases genéticas, trayectorias de desarrollo y necesidades de apoyo específicas.
Dos perfiles genéticos según la edad del diagnóstico
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Diagnóstico temprano: asociado a mayores dificultades sociales y comunicativas en la primera infancia. Tiene correlación genética moderada con TDAH y se mantiene relativamente estable en el desarrollo.
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Diagnóstico tardío: se manifiesta en la adolescencia con problemas socioemocionales crecientes. Presenta vínculos genéticos más fuertes con depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático.

Trayectorias de desarrollo distintas
Los investigadores observaron dos patrones claros:
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Dificultades que aparecen pronto y se estabilizan con el tiempo, lo que facilita un diagnóstico temprano.
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Síntomas menos visibles en la niñez, pero que aumentan en la adolescencia, retrasando la detección.
Implicaciones científicas y sociales
Según Uta Frith, del University College London, el estudio demuestra que el autismo “no es una condición unitaria”. Esto explica contradicciones en investigaciones previas sobre autismo y TDAH, que dependían de la edad promedio de diagnóstico de las muestras. Además, obliga a replantear debates sobre “epidemias” o “tratamientos universales”.

El papel de la genética frente a otros factores
Las variantes genéticas comunes explican alrededor del 11% de la variación en la edad del diagnóstico, un peso comparable o superior a factores como retrasos del lenguaje, sexo o nivel socioeconómico. Aun así, el acceso a la sanidad, el sesgo de género y el estigma siguen siendo determinantes en la detección.
Hacia un futuro de apoyos personalizados
El estudio cambia el paradigma: quizá no debamos hablar de autismo en singular, sino de autismos en plural. Reconocer estas diferencias permitirá diseñar intervenciones más ajustadas y desterrar discursos simplistas que buscan una causa o un tratamiento únicos para una condición tan compleja y diversa.
Fuente: Xataka.