Alquilar por unos días una habitación o un apartamento de verano era, hasta ahora, algo puntual, pero servicios online como AirBnB lo han convertido en un fenómeno global que ya no es del gusto de todo el mundo, especialmente de la industria turística. La web, que facilita el alquiler de inmuebles entre particulares para alojamientos temporales, acaba de sufrir un varapalo en Nueva York, donde puede ser declarada ilegal. En España y otros países podría acabar corriendo la misma suerte.

Lo que ha pasado en Nueva York es que un juez ha actuado en contra de Nigel Warren, un particular que alquilaba su casa mediante AirBnB. Según una ley de 2011, es ilegal alquilar un inmueble en la ciudad por menos de 29 días.

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La normativa estaba pensada para impedir la proliferación de hoteles ilegales montados en apartamentos grandes, pero la decisión del juez sienta precedente para que ahora pueda ser usada como arma también contra estos nuevos medios de alquiler online.

Desde AirBnB han expresado su malestar hacia la sentencia y han pedido que la alcaldía de la ciudad clarifique la ley ya que, a su juicio, no debería aplicarse de la misma forma a hoteles ilegales que a alquileres ocasionales entre particulares, sean gestionados por AirBnB o por otro servicio.

De momento esto no implica que los alquileres mediante AirBnB sean ilegales de facto, pero si que pueden ser denunciados si se aplica estrictamente la ley de la ciudad.

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El caso español

Nueva York no es el único lugar donde AirBnB podría enfrentar problemas. Hasta ahora, los denominados Alquileres de verano, eran, en España, una excepción amparada por le Ley de Arrendamientos Urbanos o la normativa que estableciera cada comunidad autónoma.

Esta situación podría cambiar si se aprueba definitivamente el Proyecto de Ley de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler. Pese a usar la palabra flexibilización, la ley es más bien un guiño a la industria hotelera que deja los alquileres temporales y de verano fuera de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

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Si el texto, que actualmente se tramita en el Senado, sale adelante, los alquileres por unos días podrían comenzar a estar bajo las normativas que rigen el sector turístico y por tanto necesitar de unas condiciones específicas para ser legales.

El gobierno ya expresó su preocupación por el aumento de los alquileres temporales en internet. En su Plan Nacional Integral de Turismo publicado en junio de 2012, el ejecutivo calificó a estos servicios online como ‘intrusismo y competencia desleal’ para el turismo tradicional. Las asociaciones hosteleras españolas llevan tiempo quejándose de la competencia que ofrecen servicios online como AirBnB. El mismo problema al que se enfrenta ahora Airbnb (y servicios similares como Wimdu) en Nueva York o en España lo podría tener en toda Europa y Latinoamérica.

No es la primera vez que un nuevo modelo de negocio despierta suspicacias entre los que compiten por ese mercado en términos más tradicionales. Ya ha pasado antes en otros sectores como la industria cultural. Sería deseable que la regulación de alquileres temporales de casas entre particulares viniera acompañada también de un examen a fondo de la industria hotelera y de ciertas prácticas relativas a precios en función de la época del año. Porque la idea es proteger al consumidor y promover el desarrollo económico de todos ¿Verdad? [Plan Nacional Integral de Turismo, Proyecto de Ley en el Senado vía 20 Minutos]

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