Saltar al contenido
Mundo

Seis figuras fueron halladas fragmentadas y ahora los arqueólogos buscan entender por qué

Unas excavaciones arqueológicas están sacando a la luz figuras, recintos y una plaza ceremonial que permiten reconstruir parte de la historia de una antigua sociedad andina.
Por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

Bajo las capas de tierra de un antiguo asentamiento andino todavía quedan historias por descubrir. Algunas aparecen como fragmentos de piedra cuidadosamente trabajados; otras, como espacios cuya distribución permite imaginar rituales y actividades que tuvieron lugar hace muchos siglos. En una excavación que aún está lejos de terminar, un equipo de arqueólogos acaba de encontrar un conjunto de piezas que aporta nuevas pistas sobre la función de un sector hasta ahora poco conocido.

Un conjunto de figuras que permaneció oculto durante siglos

Los nuevos hallazgos fueron registrados en el sector Purush Punta, dentro del sitio arqueológico Marka Kunka, ubicado entre los caseríos de Huacna, Sipza y El Carmen, en el distrito de La Merced, provincia de Aija, en Áncash, Perú.

Las excavaciones forman parte del Proyecto de Investigación Arqueológica Marka Kunka, dirigido por el arqueólogo Carlos Castillo Mejía, egresado de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM). Aunque los trabajos todavía se encuentran en desarrollo, ya alcanzaron aproximadamente el 40 % de avance y permitieron identificar una estructura espacial mucho más compleja de lo que podría sugerir una primera observación del terreno.

Entre las piezas recuperadas aparecen seis lajas de piedra decoradas con representaciones de felinos que fueron fragmentadas deliberadamente. A ellas se suma una pieza con una figura antropomorfa, otra representación de un felino que se conserva intacta y una cabeza clava cuya iconografía también está relacionada con este animal.

El conjunto resulta especialmente relevante porque las piezas están asociadas con el periodo Recuay, una etapa de la historia prehispánica de los Andes centrales situada aproximadamente entre los años 200 y 700 d. C.

La presencia de representaciones felinas no es un detalle menor. La iconografía encontrada ofrece información sobre las creencias y prácticas de las sociedades que ocuparon este territorio y permite estudiar la manera en que determinados animales fueron incorporados a sus expresiones rituales y simbólicas.

La plaza ceremonial aporta otra pista sobre el antiguo asentamiento

Las piedras no fueron los únicos elementos que llamaron la atención de los investigadores. Durante las excavaciones también se identificaron recintos de planta cuadrangular y rectangular, accesos, pasajes y una plaza ceremonial.

La distribución de estos espacios proporciona nuevas pistas sobre cómo estaba organizado Marka Kunka y sobre las actividades que podían desarrollarse en diferentes sectores del asentamiento. En arqueología, la relación entre los objetos encontrados y el lugar exacto donde aparecen puede ser tan importante como la pieza misma, ya que permite aproximarse a la función original de cada espacio.

Una de las piezas presenta un diseño antropomorfo que, de acuerdo con la interpretación del proyecto, estaría relacionado con la representación de un ancestro mitificado. La presencia de esta figura junto con las representaciones felinas refuerza el interés del conjunto desde una perspectiva ceremonial.

Los investigadores consideran que las evidencias recuperadas en Purush Punta podrían vincular este espacio con prácticas de culto relacionadas con el agua y los ancestros. Estas actividades habrían tenido una estrecha conexión con la vida agrícola y ganadera de las comunidades prehispánicas.

La cabeza clava con representación de un felino se suma así a un conjunto que parece tener una dimensión simbólica. Su asociación con otros elementos encontrados durante las excavaciones ayudará a los especialistas a determinar con mayor precisión qué papel desempeñaba este sector dentro del asentamiento.

Pero todavía queda una parte considerable del sitio por investigar. El 40 % de avance significa que nuevas excavaciones podrían modificar o ampliar la interpretación actual.

El trabajo arqueológico continuará hasta septiembre

La campaña comenzó el 13 de julio de 2026 y está prevista hasta el 28 de septiembre. Durante este periodo, el equipo continuará retirando las diferentes capas del terreno, registrando los materiales encontrados y analizando la relación entre las estructuras y los objetos recuperados.

El proyecto también tiene una importante dimensión académica. En las excavaciones participan estudiantes de arqueología de la UNASAM, entre ellos Mayra Medina Abarca, Esperanza Anaya Huerta, Yamile Cerna Guerrero, Betzabe Castromonte Ramírez, Mario Alejos Castillo, Roberto León Gloria y Enzo Estefano Ramírez Cochachin.

También forman parte de los trabajos estudiantes de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, de Lambayeque, y de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, además de representantes de otras instituciones universitarias.

La investigación cuenta con financiamiento y respaldo de la Municipalidad Distrital de La Merced, bajo la gestión de Magaly Roldán, y dispone de autorización de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash.

Más allá de los descubrimientos actuales, el proyecto tiene una perspectiva de largo plazo. Una de las posibilidades planteadas es convertir Marka Kunka en un sitio arqueológico abierto al turismo, con capacidad para recibir visitantes locales, regionales y nacionales.

Si las excavaciones continúan revelando nuevas estructuras y objetos, el lugar podría adquirir una importancia creciente dentro del patrimonio cultural de la provincia de Aija. Por ahora, sin embargo, la historia todavía permanece parcialmente enterrada: buena parte del sitio continúa esperando a que los arqueólogos descubran qué otras piezas y espacios se esconden bajo sus capas de tierra.

 

[Fuente: Infobae]

Compartir esta historia

Artículos relacionados