A ocho metros de profundidad, en un pozo sellado que no ha visto la luz del Sol desde hace 50.000 a√Īos, un equipo de investigadores acaba de encontrar una saludable comunidad de microbios viviendo en unas condiciones tan extremas que no deber√≠an existir. El descubrimiento hace sospechar m√°s que nunca que no estamos solos en el Sistema Solar.

Las bacterias halladas por un equipo de bi√≥logos de la Universidad de Washington chapotean alegremente en un l√≠quido cuya concentraci√≥n de sal supera con creces la que el ser humano emplea precisamente para impedir el desarrollo de microorganismos en algunas conservas. Se trata de una salmuera con un 14% de concentraci√≥n de sales. Por si esto fuera poco, el ecosistema lleva miles de a√Īos sin ver la luz del Sol y que ha permanecido todo ese tiempo a temperaturas bajo cero. Su formaci√≥n probablemente se debe a charcos de agua marina que permanecieron bajo el hielo cuando el mar se retir√≥ de la tundra que hoy forma el norte de Alaska. A este tipo de formaciones se las conoce como cryopeg, y los ge√≥logos a√ļn no tienen del todo claro como se forman.

Los investigadores llevan unos a√Īos taladrando esa salmuera con instrumental esterilizado. El trabajo no es nada f√°cil. Las perforaciones se llevan a cabo desde un t√ļnel excavado bajo el permafrost tan bajo que obliga al personal a permanecer en cuclillas en una oscuridad casi completa.

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El hallazgo es de especial importancia no por el tipo de microorganismos que han encontrado, sino porque las extremas condiciones en las que viven son muy similares a las que creemos que tienen otros lugares del Sistema Solar como Marte, Europa o Tit√°n, la luna de Saturno. Sabemos que Marte, por ejemplo, alberg√≥ sus propios oc√©anos hace millones de a√Īos. Aunque esas masas de agua ya no existen, pudieron haber dejado tras de s√≠ dep√≥sitos subterr√°neos de salmuera como los de Alaska, y ahora sabemos que esos cryopeg son un ecosistema suficiente como para albergar vida microsc√≥pica pese a estar a temperaturas bajo cero. En unas declaraciones concedida¬†a Science Alert, el ocean√≥grafo y l√≠der del proyecto Zachary Cooper explica:

No es imposible que existan formas de vida que hayan perdurado durante miles de millones de a√Īos bajo la superficie de Marte. Sabemos que hay formas de vida microbianas cuyas generaciones han vivido durante millones de a√Īos en comunidades aisladas de la superficie. Tit√°n, por ejemplo, tiene un profundo oc√©ano bajo su superficie helada que podr√≠a parecerse mucho a las profundidades de nuestro propio oc√©ano, donde la vida ha persistido todo este tiempo.

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[Universidad de Washington vía Science Alert]