Ahí va un gran ejemplo de cómo un objeto conectado puede ser útil de verdad. Los pedales de una bici, sin más, son bastante aburridos. Pero, ¿y si tuvieran sensores de movimiento, GPS integrado y señal celular para decirte al instante si alguien ha movido (tal vez robado) tu bici y ayudarte a localizarla? Eso…