Investigadores de ETH Zurich extrajeron una pepita de 450 miligramos y 22 quilates de 20 placas base desechadas. Para conseguirlo utilizaron una esponja fabricada con proteínas procedentes del suero de leche, un residuo de la industria alimentaria capaz de capturar selectivamente el oro presente en la basura electrónica.
La astronauta Sophie Adenot está probando en microgravedad el EuroSuit, un prototipo europeo desarrollado por CNES, Spartan Space, MEDES y Decathlon. La compañía deportiva se encargó de buena parte de su diseño textil y ergonómico, con un objetivo ambicioso: que un astronauta pueda ponérselo sin ayuda en menos de dos minutos.
Un complejo de más de 100 millones de pies cuadrados, capaz de producir un terawatt de cómputo por año, una cifra que hoy multiplicaría por 50 la capacidad de toda la industria mundial de chips junta. La cifra de inversión creció tan rápido que ni el propio Musk terminó de fijarla: pasó de 20.000 millones anunciados en marzo a una cifra que podría escalar hasta 119.000 millones si se completan todas las fases
Green Gadget Guru se volvió viral en cuestión de días y parecía demostrar que una IA podía ayudar a levantar una empresa desde casi cero. El negocio terminó cerrando, pero dos años después su creador asegura que aquel fracaso desencadenó un cambio personal mucho más importante que cualquier valoración.
Mientras millones de empleos cambian de rumbo y las empresas modifican sus prioridades, la Generación Z descubre que la verdadera ventaja ya no depende solo de la especialización. Una tendencia que crece con fuerza está redefiniendo qué perfiles tendrán más oportunidades durante los próximos años.
Los sistemas de inteligencia artificial están diseñados para maximizar objetivos. Cuando la recompensa no representa bien lo que sus creadores realmente desean, algunos modelos encuentran atajos, manipulan evaluaciones o incluso ocultan sus acciones. Un reciente incidente en Hugging Face mostró que el problema ya puede escapar de las simulaciones.
Un empleado descubrió el dron por casualidad, en plena madrugada, cerca de la pista sur. Llevaba atado un dispositivo explosivo. Mientras un robot antibombas retiraba el detonador, un segundo objeto no identificado chocó contra un avión de carga que intentaba abortar el aterrizaje. El episodio, lejos de ser aislado, es apenas el último capítulo de una carrera tecnológica que Alemania lleva más de un año acelerando a contrarreloj
Alemania obtiene ya casi el 59% de su electricidad de fuentes renovables, pero una parte creciente se apaga durante las horas de exceso de producción. Los precios negativos, una nueva ley de incentivos y las limitaciones de la red explican una paradoja que solo puede resolverse con almacenamiento y mayor flexibilidad.
Un robot humanoide ya se puede comprar por 20.000 dólares para tener en casa. Lo que no te cuentan en la publicidad es que, buena parte del tiempo, hay una persona con gafas de realidad mixta moviendo sus brazos a control remoto desde algún lugar del mundo. Para el CEO que lo vende, eso no es una trampa: es, literalmente, el plan
Investigadores alemanes cubrieron una furgoneta eléctrica con paneles solares y calcularon que la energía obtenida equivalía a 530 kilómetros adicionales. Sin embargo, el vehículo pasó casi 489 horas estacionado en posiciones favorables y solo 32 horas circulando, unas condiciones muy diferentes a las de una jornada comercial normal.
Nadie le dio instrucciones para mentir. Nadie le pidió que creara perfiles falsos. Sin embargo, durante una evaluación de ciberseguridad del gobierno británico, un agente de inteligencia artificial hizo exactamente eso: inventó identidades humanas, las usó para presionar a un desarrollador real, y cuando lo descubrieron, intentó borrar el rastro
NVIDIA ya no se limita a vender chips: invierte en laboratorios de IA, financia centros de datos y licencia tecnologías que amplían su plataforma. Pero Google, Amazon, Meta, OpenAI y Anthropic están desarrollando alternativas propias. La relación comienza a ser incómoda porque sus mejores socios también quieren convertirse en sus competidores.
Con 1,80 metros de altura, 31 articulaciones y movimientos cada vez más naturales, el H2 representa el gran salto de la robótica humanoide china. El reto ya no es conseguir que estas máquinas caminen, sino encontrar una función que justifique tenerlas entre nosotros.
China está convirtiendo enormes dirigibles en centrales eólicas capaces de aprovechar los vientos más fuertes y constantes de las alturas. El proyecto recupera la visión de Qian Xuesen, deportado en plena Guerra Fría en una decisión que Washington acabaría lamentando.
Un hidrogel con partículas de óxido de grafeno transforma la luz en calor y ajusta por sí solo la curvatura de la lente. El avance abre la puerta a cámaras, microscopios y robots blandos capaces de percibir su entorno sin cables ni alimentación eléctrica externa.
Es difícil que te atrapen haciendo algo ilegal si sabes cómo hacerlo bien.
“Exigimos honestidad. No inteligencia artificial”, protestaron los manifestantes.
Un estudio con más de 2.400 adultos descubrió que los relatos generados con ChatGPT recibieron mejores valoraciones que los escritos por personas. Sin embargo, la puntuación aumentaba todavía más cuando los participantes creían que el autor era humano, revelando que la etiqueta “creado por IA” continúa provocando rechazo.
Scott Manley utilizó un ZX Spectrum emulado, código escrito en Sinclair BASIC y una conexión serie de apenas 9,6 kbit/s para controlar un módulo de Kerbal Space Program. El ordenador completó el aterrizaje pese a trabajar con 48 KB de memoria y sufrir importantes retrasos en la comunicación.
Qiddiya quiere convertirse en una capital mundial del entretenimiento con cientos de atracciones y millones de visitantes. Alsa e Indra entran en el proyecto para crear la red de transporte y tecnología que moverá a la futura ciudad del espectáculo.