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Tecnología

Toda la información que la humanidad podía almacenar en 2007 cabría en una transmisión de apenas 12 minutos. China acaba de demostrar la velocidad de fibra óptica que lo haría posible

Investigadores chinos lograron transmitir 400 terabytes por segundo mediante una fibra óptica experimental. Detrás del resultado hay una tecnología que multiplica las rutas disponibles para los datos.
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En 2007, el primer iPhone acababa de llegar al mercado, YouTube todavía estaba dando sus primeros pasos bajo el control de Google y las conexiones domésticas a internet eran considerablemente más lentas que las actuales. Ese mismo año, la humanidad disponía de una capacidad tecnológica de almacenamiento que hoy parece gigantesca: unos 295 exabytes de información.

Casi dos décadas después, investigadores chinos consiguieron una velocidad de transmisión tan extraordinaria que, al menos sobre el papel, podrían transferir una cantidad equivalente a toda aquella información en apenas 12 minutos y 17,5 segundos.

El avance fue anunciado a finales de octubre de 2026 por un equipo encabezado por China Information and Communication Technologies Group (CICT). Su sistema experimental alcanzó 3,2 petabits por segundo utilizando una fibra óptica de 24 núcleos, una arquitectura que podría cambiar la manera en que se conectan los grandes centros de datos.

China alcanzó 3,2 petabits por segundo y convirtió una cifra gigantesca en una comparación sorprendente

Toda la información que la humanidad podía almacenar en 2007 cabría en una transmisión de apenas 12 minutos. China acaba de demostrar la velocidad de fibra óptica que lo haría posible
Los grandes centros de datos necesitan conexiones de alta capacidad para intercambiar información entre miles de procesadores. © Shutterstock / Funtap.

Para entender la magnitud del resultado conviene empezar por una conversión: 3,2 petabits por segundo equivalen a 400 terabytes de información transmitidos cada segundo. Esa capacidad permitiría transferir, teóricamente, más de 20.000 películas en resolución 4K en un segundo, según la comparación difundida por los investigadores.

El anuncio recogido por el medio chino The Paper explica que la prueba se realizó mediante una fibra óptica experimental de 10,3 kilómetros de longitud. En ella participaron especialistas de CICT, el laboratorio Pengcheng y FiberHome Fujikura. La velocidad también supera en un 28% los 2,5 petabits por segundo que el mismo grupo había conseguido anteriormente. Pero la comparación más llamativa aparece al recuperar una investigación científica de hace 15 años.

En 2011, Martin Hilbert y Priscila López publicaron en la revista Science un estudio que examinaba cuánta información era capaz de almacenar, comunicar y procesar la humanidad entre 1986 y 2007. Sus cálculos establecieron que, al finalizar ese periodo, la capacidad mundial de almacenamiento alcanzaba aproximadamente 295 exabytes, con cerca del 94% correspondiente a tecnologías digitales. Si ese volumen se dividiera por la velocidad alcanzada en China, el resultado sería de 737,5 segundos. Es decir, algo más de 12 minutos.

Naturalmente, se trata de una comparación matemática, no de una transferencia real de todos esos datos. Además, los 295 exabytes representan capacidad tecnológica de almacenamiento, no literalmente todo el conocimiento humano.

El secreto está dentro del cable: 24 núcleos que transportan información al mismo tiempo

Una fibra óptica convencional utiliza un núcleo de vidrio para transmitir información mediante pulsos de luz. La tecnología china parte de una idea diferente: incorporar 24 núcleos independientes dentro de una misma estructura. Esto permite que múltiples flujos de datos viajen simultáneamente sin necesidad de tender 24 fibras separadas.

Los investigadores también combinaron tres regiones del espectro óptico, conocidas como bandas S, C y L. Estas permiten aprovechar distintas longitudes de onda y multiplicar los canales disponibles. El verdadero desafío consistía en evitar que las señales de los núcleos interfieran entre sí y mantener una transmisión estable a velocidades extraordinarias. Según Tom’s Hardware, uno de los aspectos destacados fue el uso de componentes compatibles con tecnologías comerciales y el procesamiento de las señales en tiempo real.

Eso representa una diferencia importante frente a otros experimentos que requieren procesar posteriormente los datos obtenidos en el laboratorio. Sin embargo, el resultado chino no constituye el récord absoluto de velocidad en una sola fibra óptica.

Toda la información que la humanidad podía almacenar en 2007 cabría en una transmisión de apenas 12 minutos. China acaba de demostrar la velocidad de fibra óptica que lo haría posible
Las fibras ópticas multinúcleo permiten transportar diferentes señales luminosas por una misma estructura. © FURUKAWA ELECTRIC CO., LTD..

En 2023, el Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones de Japón (NICT) ya había anunciado una transmisión de 22,9 petabits por segundo mediante una configuración experimental diferente.

El logro chino se concentra específicamente en la transmisión bidireccional en tiempo real con una arquitectura que sus responsables consideran más cercana a una posible implementación industrial. Su condición de récord corresponde a esa categoría particular.

La inteligencia artificial necesita conexiones más rápidas y China quiere adelantarse

Más allá de las cifras, la investigación responde a un problema que comienza a preocupar a la industria tecnológica: los centros de datos necesitan mover cantidades cada vez mayores de información. El entrenamiento y funcionamiento de los modelos de inteligencia artificial exige conectar miles de procesadores que intercambian datos constantemente. Si esas conexiones no tienen suficiente capacidad, pueden convertirse en un cuello de botella.

Los ingenieros de CICT consideran que las nuevas instalaciones dedicadas a inteligencia artificial podrían necesitar entre cinco y diez veces más fibra óptica que los centros de datos tradicionales. Una tecnología capaz de multiplicar la capacidad de transmisión sin aumentar proporcionalmente la cantidad de cables podría ayudar a construir infraestructuras más eficientes. También existen aplicaciones potenciales en redes nacionales de telecomunicaciones, conexiones entre centros de supercomputación y futuras infraestructuras 6G.

Sin embargo, todavía queda una distancia considerable entre el laboratorio y una implementación comercial masiva. Las pruebas se realizaron sobre 10,3 kilómetros, mientras que las grandes redes internacionales necesitan mantener señales estables durante cientos o miles de kilómetros. Además, será necesario perfeccionar componentes, amplificadores y procedimientos de fabricación. Por ahora, el equipo chino ya apunta hacia un siguiente objetivo: alcanzar los 10 petabits por segundo.

Si algún día consigue mantener esa velocidad en condiciones prácticas, transmitir un volumen equivalente a los 295 exabytes que la humanidad podía almacenar en 2007 requeriría menos de cuatro minutos.

La comparación permite entender cuánto ha avanzado la tecnología. Lo que hace veinte años representaba una cantidad extraordinaria de información hoy puede expresarse, al menos experimentalmente, en unos pocos minutos de transmisión.

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