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Tecnología

China construyó un monstruo tecnológico de 1.500 toneladas para impulsar su inteligencia artificial. Tiene 100.000 chips nacionales y 1.600 kilómetros de cables en su interior

El Sugon 8000 reúne 100.000 aceleradores de fabricación nacional en un superclúster capaz de ejecutar modelos de inteligencia artificial y simulaciones científicas. China busca reducir su dependencia tecnológica.
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En Zhengzhou, una ciudad de la provincia china de Henan, existe una instalación tecnológica cuyo tamaño resulta difícil de imaginar. Ocupa unos 2.000 metros cuadrados, pesa aproximadamente 1.500 toneladas y contiene cerca de 1.600 kilómetros de cableado. En su interior, decenas de miles de componentes trabajan coordinadamente para resolver problemas que una computadora convencional tardaría demasiado tiempo en procesar.

Se llama Sugon 8000, y es uno de los proyectos con los que China pretende reforzar su posición en la carrera mundial de la inteligencia artificial. Su característica principal es una arquitectura que reúne alrededor de 100.000 aceleradores de computación desarrollados por proveedores nacionales.

La empresa Sugon presentó nuevos detalles del sistema durante la Conferencia Nacional de Computación de Alto Rendimiento, celebrada en Shenzhen en octubre de 2026. El objetivo es demostrar que China puede construir grandes infraestructuras de IA sin depender de las soluciones comerciales de Nvidia y otros fabricantes extranjeros.

China reunió 100.000 aceleradores nacionales en un superordenador de 1.500 toneladas

China construyó un monstruo tecnológico de 1.500 toneladas para impulsar su inteligencia artificial. Tiene 100.000 chips nacionales y 1.600 kilómetros de cables en su interior
El Sugon 8000 reúne 100.000 aceleradores nacionales en una infraestructura diseñada para inteligencia artificial y supercomputación. © Sugon.

El Sugon 8000, también denominado Dengfeng, fue anunciado oficialmente el 10 de julio de 2026 y posteriormente exhibido en distintos encuentros tecnológicos. Según la presentación de Sugon, su arquitectura integra aproximadamente 100.000 tarjetas aceleradoras y combina componentes destinados al procesamiento, almacenamiento, comunicación y refrigeración.

La compañía sostiene que todas esas capas utilizan tecnologías desarrolladas por proveedores chinos, incluidos procesadores de Hygon, sistemas de almacenamiento ParaStor y conexiones de alta velocidad scaleFabric. La instalación funciona como nodo central de la Internet Nacional de Supercomputación de China, una red que permite a universidades, centros científicos y empresas utilizar capacidad informática de manera remota.

De acuerdo con los datos publicados por Hebei Changcheng Network, el sistema cuenta con más de 13.000 nodos operativos y puede gestionar simultáneamente más de 6.000 tareas. Su funcionamiento representa un desafío considerable. No basta con reunir miles de chips: todos deben intercambiar información continuamente para trabajar como una infraestructura coordinada.

Las conexiones de alta velocidad, con interfaces de hasta 800 Gb/s, buscan reducir los retrasos que aparecen cuando los componentes necesitan compartir enormes cantidades de datos. La cuestión es especialmente importante para entrenar modelos de inteligencia artificial, donde miles de procesadores deben cooperar durante periodos prolongados.

El gran enemigo del Sugon 8000 es el calor: así funciona su refrigeración líquida

Hay un problema inevitable al concentrar 100.000 aceleradores en una misma instalación: la temperatura. Cuando los chips trabajan intensamente, consumen electricidad y generan una cantidad considerable de calor. Si este no se elimina correctamente, los componentes pueden disminuir automáticamente su rendimiento para evitar daños.

En una infraestructura de estas dimensiones, los sistemas tradicionales de ventilación pueden resultar insuficientes o demasiado costosos energéticamente. Por eso, Sugon utiliza una tecnología de refrigeración por inmersión con cambio de fase. Las placas electrónicas permanecen sumergidas en un líquido dieléctrico, que no conduce electricidad.

Cuando el fluido alcanza su temperatura de ebullición, cercana a los 50 °C según los detalles difundidos sobre la instalación, absorbe calor y se transforma en vapor. Posteriormente, se condensa y vuelve al circuito de refrigeración. Este procedimiento permite transportar grandes cantidades de energía térmica lejos de los componentes sin depender exclusivamente de corrientes de aire.

China construyó un monstruo tecnológico de 1.500 toneladas para impulsar su inteligencia artificial. Tiene 100.000 chips nacionales y 1.600 kilómetros de cables en su interior
El superclúster chino Sugon 8000 está conectado a la red nacional de supercomputación y combina investigación científica con procesamiento de inteligencia artificial. © Sugon.

Sugon sostiene que su tecnología puede soportar armarios de servidores con una densidad de potencia del orden de megavatios, un requisito cada vez más importante para los centros de datos dedicados a inteligencia artificial. Sin embargo, la eficiencia real del sistema completo y sus costes operativos necesitan evaluarse considerando también el consumo de las instalaciones auxiliares.

El Sugon 8000 busca algo más que entrenar inteligencia artificial sin chips extranjeros

La singularidad del proyecto es que no está diseñado exclusivamente para ejecutar modelos de lenguaje. Sugon lo presenta como una infraestructura híbrida, capaz de combinar supercomputación científica e inteligencia artificial dentro de una misma arquitectura.

El sistema admite operaciones de alta precisión, como FP64, necesarias para determinadas simulaciones científicas, y formatos de menor precisión, como INT8, utilizados en numerosas tareas de IA. Esta flexibilidad permite abordar investigaciones en meteorología, nuevos materiales, biomedicina, ingeniería industrial y dinámica de fluidos.

Según los datos publicados por el Gobierno de Zhengzhou, la infraestructura ya ha permitido optimizar más de 300 aplicaciones científicas e industriales. Más de 70 de ellas han demostrado capacidad para utilizar miles de aceleradores simultáneamente. Entre sus aplicaciones se encuentran simulaciones moleculares y cálculos relacionados con proteínas, materiales y fenómenos meteorológicos. Pero detrás del proyecto también hay una motivación estratégica.

Estados Unidos ha mantenido restricciones a la exportación de determinadas tecnologías avanzadas hacia China. La propia Sugon figura desde 2019 en la Lista de Entidades estadounidense, lo que impone requisitos de licencia sobre determinadas exportaciones. En ese contexto, desarrollar un superclúster con chips, redes y refrigeración nacionales representa un intento de reducir la dependencia de proveedores extranjeros.

Eso no demuestra que los aceleradores chinos hayan igualado individualmente a los procesadores más avanzados de Nvidia. La cantidad de tarjetas tampoco permite establecer, por sí sola, que el sistema sea más rápido que otras supercomputadoras.

Lo que Sugon busca demostrar es algo distinto: que puede reunir una infraestructura de enorme escala, hacer que sus componentes trabajen juntos y utilizarla en aplicaciones reales. Y mientras la inteligencia artificial exige cantidades crecientes de potencia informática, China parece decidida a construir sus propias herramientas para competir en ese terreno.

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