Photo: Pixabay

En 1950, el f√≠sico Enrico Fermi plante√≥ una pregunta que sigue sin respuesta: Si la probabilidad de que exista vida inteligente en el universo es tan alta ¬Ņpor qu√© no la hemos encontrado a√ļn?. De todas las respuestas a esa paradoja, la que ofrece este nuevo estudio no solo es la mejor. Tambi√©n es alentadora.

Normalmente, las explicaciones a la paradoja de Fermi se centran en escenarios hipotéticos basados en algunos de los datos disponibles sobre cosas como el espectro electromagnético, el espacio-tiempo o la edad de las estrellas. A veces entran de lleno en el terreno de lo filosófico y acaban concluyendo que los extraterrestres sencillamente son demasiado avanzados siquiera para que los comprendamos, y que no somos más que hormigas correteando en círculos en nuestro rincón de la galaxia.

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Lo bonito de la explicación a la que ha llegado el astrónomo Shubham Kanodia y sus colegas de la Universidad Penn State de Estados Unidos es que no teoriza nada. No deja hueco al sarcasmo o a filosofar sobre nuestra especie. Se basa en datos puros y duros, y esos datos ofrecen una conclusión difícil de rebatir: no hemos encontrado extraterrestres sencillamente porque no hemos buscado lo suficiente. En realidad apenas hemos buscado nada.

Para probar esta respuesta, Kanodia y su equipo analizaron 60 a√Īos de infructuosa b√ļsqueda de se√Īales en el programa SETI. Despu√©s, establecieron unos par√°metros de frecuencia, ancho de banda, potencia, origen, repetici√≥n, polarizaci√≥n y modulaci√≥n. Las caracter√≠sticas, en definitiva, que permitir√≠an confirmar que una se√Īal de radio tiene origen extraterrestre y no es el simple capricho de un pulsar.

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Finalmente crearon un modelo matem√°tico que acotara una parte razonable del universo en la que sea seguro que exista vida inteligente extraterrestre aunque solo sea por pura estad√≠stica. Hablamos de una esfera de 33.000 a√Īos luz de di√°metro centrada en la tierra. B√°sicamente, esa esfera comprende el coraz√≥n de la V√≠a L√°ctea y varios cl√ļsteres globulares vecinos.

Nuestro vecindario en el universo. Se supone que en un rango de 33.000 a√Īos luz deber√≠a haber vida por pura estad√≠stica.
Image: NASA

Tras analizar qué parte del universo observable hemos estudiado en el programa SETI, los investigadores hicieron un simple cálculo matemático. Hemos explorado el 0.00000000000000058% del volumen total de esa esfera.

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Por ponerlo en comparaci√≥n, eso equivale a estudiar el contenido de una ba√Īera de agua marina comparado a todo el agua del planeta. Saltando a tierra, supone haber explorado solo un parche de 5x5cm de la superficie terrestre.

Por supuesto, no hace falta filtrar todo el agua de los oc√©anos para encontrar un pez. Kanodia explica que los modernos instrumentos con los que rastreamos el cosmos en busca de se√Īales extraterrestres cada vez son m√°s potentes y r√°pidos. Solo 150 minutos del radiotelescopio Murchinson Widefield Array ya suponen gran parte de ese porcentaje explorado frente a los 60 a√Īos anteriores.

El estudio deja un poco en desuso la propia idea de la paradoja de Fermi. La cuesti√≥n probablemente no es ¬ŅPor qu√© no hemos encontrado nada? sino ¬ŅPor qu√© no estamos buscando lo sufciente? [v√≠a MIT Technology Review]