Imagen: dagon_ / pixabay

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han publicado en su Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad la historia de una niña de 9 meses que se intoxicó con el plomo de la “pulsera homeopática” que le habían comprado sus padres. Ocurrió hace un año en Manchester, Connecticut.

Una analítica rutinaria reveló que la niña tenía anemia normocítica y un nivel de plomo en sangre de 41 μg/dl, ocho veces superior al límite de lo saludable. Los epidemiólogos decidieron investigar entonces la casa de la familia. Encontraron que había sido construida en 1926 y que tenía dos ventanas interiores pintadas con una base de plomo. No obstante, dada la escasa accesibilidad que tenía la zona para la niña y el hecho de que sus hermanos de 3 y 5 años tuvieran niveles de plomo en sangre de 3 μg/dl, los investigadores descartaron que fuera la fuente de la intoxicación.

Fue entonces cuando los padres informaron a los médicos de que su hija solía llevar una “pulsera homeopática curativa de hematita magnética”. La habían comprado en una feria local y se la ponían de manera intermitente para intentar aliviarle las molestias típicas de la dentición. A veces la niña chupaba y masticaba aquella pulsera, que podía ser la fuente del problema. Efectivamente, tras un análisis a fondo del Departamento de Salud de Manchester, las pequeñas perlas espaciadoras de la pulsera dieron positivo en plomo. Un positivo de 17.000 ppm, muy por encima del límite de 100 ppm que exige el gobierno de Estados Unidos en los productos para niños.

Imagen: Kimberly Dubanoski / Manchester Health Department, Connecticut

Los investigadores no encontraron marcas identificativas ni pudieron localizar al proveedor original de la “pulsera homeopática, lo que resulta especialmente alarmante si tenemos en cuenta que no hay un nivel seguro de plomo en sangre para los bebés. A esa edad no tienen desarrollada su barrera hematoencefálica y pueden recibir daño permanente en el cerebro tras una exposición al plomo de este tipo. “Los altos niveles de plomo en la sangre de los niños conducen a problemas cognitivos”, explica el presidente del departamento de medicina ambiental de la Universidad de Nueva York. “El plomo disminuye el coeficiente intelectual de los niños y es más probable que muestren un comportamiento criminal”.

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Las intoxicaciones por exposición al plomo ocurren normalmente a través de materiales contaminados, como el agua o la pintura de construcciones antiguas, pero la acción de las autoridades ha reducido en más de un 75% esos casos de intoxicación desde 1970. El nuevo enemigo son las sustancias tóxicas que pueden contener algunos remedios “homeopáticos”, que en Estados Unidos no son revisados por la Administración de Alimentos y Medicamentos. Una investigación reciente reveló que un medicamento homeopático había matado y enfermado a más 370 niños porque contenía contenía cantidades inconsistentes de belladona. La homeopatía es un negocio de 50.000 millones de dólares. [CDC]